viernes, 4 de septiembre de 2009

Jennifer Connelly: "Aún no me creo que me dieran el Óscar"


Antonio Martín Guirado. Los Ángeles (EEUU)

Jennifer Connelly, uno de los rostros más bellos del Hollywood actual, mantiene una carrera de lo más equilibrada entre bombazos de primer orden y pequeñas obras independientes sin dar mayor importancia a su gran logro, el Óscar que ganó por "Una mente maravillosa" (2001).

"Si soy sincera, aún no me creo que me lo dieran", dijo la actriz, de 39 años, sobre el premio de la Academia que recibió por su interpretación de Alicia Nash en aquella cinta, protagonizada por Russell Crowe. "El Óscar fue una experiencia extraordinaria y algo sorprendente, pero no es así cómo juzgo mi trabajo; amo hacer películas pero mido el éxito o el fracaso basándome en cómo me siento cuando termino de rodar cada una, y eso cambia constantemente", argumentó la intérprete, pecosa y de radiantes ojos verdes.

Desde aquel premio ha intervenido en trabajos muy taquilleros, como "Hulk" (2003) o "Ultimátum a la tierra" (2008), y proyectos más arriesgados, como "Casa de arena y niebla" (2003) o "Un cruce en el destino" (2007).

"Intento trabajar en cosas que me entusiasman, que me suponen un reto y en las que creo por una u otra razón", añadió. Así es como llegó Connelly al proyecto de "9", una película de animación dirigida por Shane Acker, candidato al Óscar al mejor cortometraje animado por, precisamente, "9", en el que se basa el filme.

Se trata de un relato postapocalíptico, producido por Tim Burton ("Batman") y Timur Bekmambetov ("Wanted"), en el que unos pequeños seres poseen la clave para el resurgir de la civilización, dentro de una historia con ecos a "La República", de Platón, y a la alquimia.

La película, que llega a las salas de EEUU el 9 de septiembre, cuenta en su versión original con las voces de Elijah Wood, John C. Reilly, Christopher Plummer, Crispin Glover, Martin Landau y la propia Connelly. "Había visto el cortometraje y me pareció extraordinario", dijo la actriz. "Creo que Shane es un artista y ese mundo tan precioso que creó me dejó maravillada, así que pensé que me encantaría estar involucrada en esto", apuntó Connelly sobre su primera experiencia en un filme animado.

Han pasado 25 años desde que esta neoyorquina debutase en la gran pantalla con "Érase una vez en América", el clásico de Sergio Leone sobre el Nueva York de comienzos del siglo XX. "Aquel rodaje fue increíble", manifestó Connelly. "Me gustaba tanto Leone... ¡aunque resultaba aterrador al comienzo! Era un tipo enorme, con esas gafas de forma octogonal, esa enorme barba... Era formidable. Recuerdo todo como la perfecta mezcla entre excitación y miedo, y fue lo que dio origen a mi amor por el cine", añadió la actriz, que aún no sabe descifrar el enigma final de esa película. "El espectador es quien debe decidir. ¿Alucinación o realidad? Yo no sabría decirlo", indicó Connelly.

De lo que sí tiene certeza la actriz es de la comodidad que ha supuesto rodar una película con su propio marido (Paul Bettany), como ha ocurrido en "Creation", que se exhibirá el 10 de septiembre en el Festival Internacional de Cine de Toronto. En la cinta ambos recrean a Charles y Emma Darwin. "Fue maravilloso, aunque tuve ciertas dudas al principio. Sin embargo, desde el primer día me sentí cómoda y relajada. Es extraordinario sentirse en el trabajo como en casa, y creo que esa sensación, para esta película, funciona estupendamente", declaró.

A la actriz, de repente, se le ilumina la cara cuando su publicista le dice que su hijo pequeño está a punto de llegar. "Soy muy afortunada por poder llevar a mis hijos al trabajo y creo que resulta divertido para ellos", señaló Connelly, quien admitió que uno de sus destinos favoritos para desconectar y disfrutar de las vacaciones en familia es Italia. "He hecho tres películas allí y me encanta. En realidad me apasiona viajar... y eso que odio los aviones. Es una mala combinación", concluyó.

http://www.hoycinema.com/actualidad/noticias/Entrevista-Jennifer-Connelly-Aun-creo-que-dieran-Oscar.htm

Richard Gere y las sexagenarias canas de un seductor irremediable


Seductor y magnético, ya sea como joven mujeriego o maduro multimillonario, Richard Gere, poseedor de las canas por excelencia de Hollywood, llega en el último día de agosto a los 60 años alejado de la primera plana y volcado en su faceta humanitaria.



Nunca fue considerado un gran actor y nunca lo necesitó. Fue considerado el hombre más sexy del mundo en 1999 por la revista People, la misma publicación que seis años antes había declarado al matrimonio formado por Cindy Crawford y Gere como la pareja más atractiva.

Gere siempre tuvo claras sus armas: además de las canas, que comenzaron a florecer a comienzos de la década de 1990 en títulos como Asuntos sucios o Análisis final, supo explotar su elegancia y serena forma de ser, además de perfeccionar esa mirada de cachorro manso que conquistó corazones de forma escalonada hasta dar el campanazo con Pretty Woman.

Pero antes de que la prostituta que encarnaba Julia Roberts dejase de hacer las calles para caer rendida en los brazos de aquel ejecutivo al que daba vida Gere, éste ya sabía lo que era facturar un éxito en Hollywood.

Brillante comienzo

Empezó con el pie derecho de la mano de Paul Schrader en American Gigoló (1980) y dos años después el director Taylor Hackford lo vistió con uniforme de la Marina estadounidense -le sentaba como un guante- para provocar algunos de los mayores suspiros de la década en Oficial y Caballero (1982).

La banda sonora de la película -en especial el tema Up Where We Belong, interpretado por Joe Cocker y Jennifer Warnes-, y los mohínes de Debra Winger hicieron el resto para lanzar a Gere como la nueva gran estrella de la industria.

Después llegarían Cotton Club (1984), de Francis Ford Coppola, Atrapados sin salida (1986), con Kim Bassinger, y Asuntos sucios (1990), junto a Andy García.

Y llegó Pretty Woman

Y entonces llegó Pretty Woman, posiblemente la comedia romántica más conocida de los 90 y uno de las películas de mayor recaudación de esa década, con más de 460 millones de dólares en todo el mundo.

Casi diez años después el mismo equipo, comandado por el director Garry Marshall, se reunió de nuevo en la comedia Novia a la fuga, que aunque contó con un presupuesto mucho mayor, se quedó por debajo de los números obtenidos por su primera cinta en común.

Para entonces Gere se había divorciado de la modelo Cindy Crawford, con quien estuvo casado desde 1991 a 1995, y había mantenido su estatus en Hollywood gracias a trabajos como Sommersby (1993), Mr. Jones (1994) o Las dos caras de la verdad (1996) mientras se embarcaba en campañas ecológicas y de concienciación frente al sida.

Sin embargo, la Academia de Hollywood jamás le ha brindado gran aprecio. No sólo porque nunca ha sido candidato al Óscar, sino también porque hubo una época en la que se prohibió su presencia en estos premios debido a los comentarios que efectuó contra China durante la ceremonia de 1993.

Comprometido con el Tíbet

Y es que Gere, budista practicante desde hace más de 35 años, lleva décadas involucrado en campañas humanitarias en favor de los Derechos Humanos y se ha convertido en defensor a ultranza de la libertad del Tíbet frente a la ocupación china, y del retorno del Dalai Lama a China, tras 50 años de exilio en el norte de la India (Dharamsala).

El intérprete, casado actualmente con Carey Lowell, siempre se ha mostrado muy crítico con el régimen comunista chino, y al igual que grupos de derechos humanos como Amnistía Internacional, ha denunciado que etnias minoritarias, como la tibetana y la uigur, son objeto de una represión sistemática por parte de ese gobierno.

"El Dalai Lama es un pragmático", admitió hace años Gere. "Él es consciente de que es irreal aspirar a la independencia del Tíbet. Todos los países del mundo están haciendo negocios con China, así que no hay otra solución que la convivencia", argumentó.

Gere admira profundamente "el cometido" del Dalai Lama de "generar amor y compasión", pero reconoce que él no podría dedicarse exclusivamente a ello porque, sencillamente, le encanta hacer películas.

Y así lo sigue demostrando en los últimos años, con obras populares como Chicago (2002) -por la que consiguió su único Globo de Oro-, o Infiel (2002) y Noches de tormenta (2007), junto a su gran amiga Diane Lane, mientras tiene en cartera la lacrimógena Hachi, con perro abandonado por medio.

http://www.eldiariomontanes.es/20090830/mas-actualidad/gente/richard-gere-sexagenarias-canas-200908300906.html

jueves, 20 de agosto de 2009

Robert Rodríguez, el hombre sin sueño


EFE - Los Ángeles - 20/08/2009


Robert Rodríguez dirige, produce, escribe, edita, compone la música y se encarga de la fotografía de sus películas, al mismo tiempo que cuida de sus cinco hijos. Por eso, a la piedra mágica de su última película, Shorts, le pediría "no tener que dormir nunca. Así podría trabajar todo el rato, jugar con mis hijos, salir por la noche... todo ello sin acabar rendido", afirma este cineasta nacido en Texas y descendiente de familia hispana. "Tenemos que dormir unas ocho horas cada día, ¡qué pérdida de tiempo! ¡Es un tercio de tu vida en la cama e inconsciente!".

Sin embargo Rodríguez, de 41 años, parece un trabajador incansable. Terminó de retocar los últimos efectos especiales de Shorts hace algo más de dos meses y ahora está inmerso en el rodaje de Machete, donde cuenta con un reparto de lo más surrealista: Robert De Niro, Lindsay Lohan, Jessica Alba, Steven Seagal, Michelle Rodríguez, Danny Trejo, Don Johnson y Cheech Marin. "Es una pasada. La voy a hacer en 25 días, es un rodaje más corto que el de 'Desperado', que la hice en 36 días, y algo más largo que El Mariachi, en la que solo necesité dos semanas. Tengo un reparto lleno de estrellas", apunta Rodríguez, que señala que logró todos esos nombres tras pedírselos a la piedra mágica de Shorts.

Esta pequeña roca que convierte en realidad los deseos de quien la posee es la encargada de poner patas arriba la comunidad de Black Falls, debido a la presencia de alienígenas milimétricos y mocos enormes. "Siempre pedía cosas de pequeño con mi mente", comenta el director. "Hubo una época en la que noche tras noche miraba por la ventana y deseaba que una nave espacial descendiera y los extraterrestres me dieran un reloj enorme capaz de hacer cualquier cosa. Creía que si lo pedía con todas mis fuerzas, ocurriría. Fue un sueño recurrente durante mucho tiempo, y ahora forma parte de la película".

Una aventura familiar

Y a través de pequeños relatos llega la última aventura familiar de Rodríguez, que mantiene esa tendencia de facturar filmes para los más pequeños, como la saga Spy Kids, a la vez que ofrece auténticos festines de sangre y humor en cintas como DusFromk Till Dawn (1996) o Planet Terror (2007). "Todas me resultan divertidas. Las familiares porque me recuerdan a un picnic de domingo, y las de acción por su energía, porque llegan a mis fans", continúa el cineasta. En cualquier caso Rodríguez lleva años trabajando con el mismo equipo, lo que le otorga una confianza extra. "Me gusta que sea así, necesito gente veloz, capaz de leer mi mente al instante y de resolver problemas al momento".

Shorts se estrena este viernes en EEUU, el mismo día en que llega a la cartelera "Inglorious Basterds", la nueva película de Quentin Tarantino. "Lo hicimos a propósito", dijo Rodríguez, cuya amistad con el director de Pulp Fiction se remonta a años atrás. "Pensamos que formaban un buen díptico para una tarde de cine, como una especie de Grindhouse 2", bromea entre risas el realizador, en alusión al trabajo conjunto que ambos llevaron a cabo en 2007 (Tarantino filmó Death Proof y Rodríguez se encargó de Planet Terror, ambas bajo el título de Grindhouse).

'Predators', próximo objetivo

A finales de septiembre emprenderá el rodaje de Predators, en la que ejerce como productor, en sus estudios Troublemaker de Texas, los mismos donde exhibe pósters, esculturas y fotografías del español Antonio Banderas, protagonista de Desperado (1995), Four Rooms (1995), la trilogía Spy Kids y Once Upon a Time in Mexico (2003). "No hemos hablado en algunos años porque cambió de agente y no le seguí la pista, pero me encantaría trabajar de nuevo con él; es algo que hablamos hace mucho tiempo, la posibilidad de hacer un nuevo Desperado cuando él esté viejo y gordo, como uno de los "mariachis" de verdad".

Mientras tanto el director seguirá cuidando de sus hijos, que son su prioridad, algo que demostró al rechazar rodar Barbarella, a pesar de sus 70 millones de dólares de presupuesto, porque el rodaje tendría lugar en Alemania durante "demasiado tiempo. Preferí hacer otras películas en mi propio estudio", argumenta el director, que mientras planifica proyectos como Sin City 2, desea volver a rodar en español, como ocurrió en casi todo el metraje de Once Upon a Time in Mexico.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Robert/Rodriguez/hombre/sueno/elpepuculcin/20090820elpepucul_1/Tes

«El mago de Oz» conserva toda la magia en su 70 aniversario



EFE| LOS ANGELES Actualizado Miércoles, 12-08-09 a las 14:24


«El mago de Oz», uno de los grandes clásicos de la historia del cine, cumple mañana 70 años desde su estreno en EEUU con toda su magia intacta, la misma que la define como estandarte de ese cine «de antes» llamado a la extinción.

Los 101 minutos de aventuras de Dorothy, el león cobarde, el espantapájaros y el hombre de hojalata, que recorren el camino de baldosas amarillas en dirección a Ciudad Esmeralda para dar con el Mago de Oz, suponen «la quintaesencia de las películas de estudio en Hollywood».

Así lo aseguró a Efe Randy Haberkamp, programador del ciclo «El mejor año de Hollywood: las candidatas a mejor película de 1939», organizado por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas en el Teatro Samuel Goldwyn, de Los Ángeles.

«Cada toma fue rodada en un escenario. No hay nada real en el filme. Todo es una fantasía, una completa creación artística. Fue un trabajo específico correspondiente a una época específica, y eso convierte la película en un cuento de hadas eterno», comentó Haberkamp.

Basada en la novela de L.Frank Baum, la historia se centra en Dorothy (una adolescente Judy Garland), y en su perro Toto, quienes acaban en la tierra de Oz tras ser succionados por un tornado en Kansas. Allí conocen a la Bruja Buena del Norte, quien les sugiere que sigan el camino de baldosas amarillas hasta dar con el Mago de Oz, que podrá ayudarles a volver a casa. Además, la hechicera regala unas zapatillas rojas a Dorothy que tendrá que hacer taconear para poder regresar a su hogar.

En ese camino conocen a tres acompañantes: un hombre de hojalata que añora un corazón, un león que sueña con recobrar la valentía perdida y un espantapájaros con ansias de tener un cerebro. Todos en busca también del Mago de Oz, para que les ayude a cumplir sus deseos.

Pero en ese recorrido se toparán con las diabluras de la Malvada Bruja del Oeste, que pretende recobrar las zapatillas rojas que lleva Dorothy e impedir que los personajes consigan sus propósitos.

«Todo el mundo se puede sentir identificado con la idea de desear ser algo más; todos tenemos también una bruja en nuestro interior y tenemos un hogar, ya sea físico o un estado mental. Además está el perro, todo el mundo debería tener uno», dijo entre risas Haberkamp para explicar que la película no pase de moda. «Todo el mundo se puede sentir identificado con la idea de desear ser algo más; todos tenemos también una bruja en nuestro interior y tenemos un hogar»Un rodaje no exento de dificultades

Pero la cinta pudo haber tenido un aspecto muy diferente si se hubieran llegado a cumplir ciertas exigencias de los estudios Metro-Goldwyn-Mayer (MGM).
Por ejemplo, en un principio se pensó que la Malvada Bruja del Oeste debía tener un aspecto glamouroso, que las zapatillas de Dorothy serían plateadas como en la novela o que el célebre tema «Over the rainbow» no aparecería en el corte final. «Fue un rodaje complicado, toda la producción resultó difícil y muy cara para la época», comentó Haberkamp.

Por entonces MGM buscaba dar respuesta a «Blancanieves», el gran éxito de Disney en 1937, pero los estudios se toparon con un proyecto por el que pasaron cuatro directores (Victor Fleming, que filmó la mayor parte del metraje; Mervyn LeRoy, Richard Thorpe y King Vidor) y hasta 16 guionistas, la mayoría sin acreditar, encargados de pulir los diálogos.

Debió merecer la pena porque el filme se hizo con dos Oscar (a la mejor banda sonora y a la mejor canción original, por «Over the rainbow»), y su emisión en las televisiones de EEUU se convirtió en una tradición a lo largo de las décadas. El filme se hizo con dos Oscar, a la mejor banda sonora y a la mejor canción originalLos años dorados de Hollywood

La película, fruto de la época dorada de Hollywood, recuerda una manera de hacer cine que ya no tiene continuidad.

«Después de la II Guerra Mundial, las sensibilidades cambiaron. Las tecnologías se desarrollaron al mismo tiempo que las televisiones se introdujeron en los hogares. Por eso hay cierto halo de nostalgia cada vez que vemos la película, porque sabemos que ya no hay cosas así» dijo Haberkamp.

Para el programador de la Academia de Hollywood, la influencia de la Guerra se dejó notar en las décadas de los 40 y los 50. A partir de 1960 la industria miró a la juventud, los 70 se centraron en la fabricación de «blockbusters» (grandes éxitos de taquilla) y ahora todo está abocado a la era digital.

«El cine evoluciona con su tiempo», apuntó Haberkamp. «No hay cine como el de antes, pero todo depende del punto de vista y de lo que cada uno encuentre agradable; en cualquier caso sería divertido ver qué piensa la gente de las películas de hoy día dentro de 70 años, si es que piensa algo», concluyó.

Y es que fue 1939 un año irrepetible en la historia del cine: además de «El mago de Oz», compitieron ese año por los Oscar filmes como «Lo que el viento se llevó», «La diligencia», «Cumbres borrascosas», «Ninotchka», «Tú y yo (Love affair)», «Adiós Mr. Chips» o «Caballero sin espada», y actores como Clark Gable, Laurence Olivier, James Stewart, Bette Davis, Greta Garbo, Irene Dunne, Olivia de Havilland o Vivien Leigh. Ahí es nada.

http://www.abc.es/20090811/cultura-cine/mago-200908111202.html

domingo, 9 de agosto de 2009

Hollywood celebra el 70 aniversario del mejor año de la historia del cine




EFE, 2 de agosto de 2009


Hollywood no desperdicia ocasión para recordar y celebrar su lejana época dorada, y esta vez echa la vista atrás, a 1939, considerado el mejor año de la historia del cine, gracias a títulos como "Lo que el viento se llevó" o "Ninotchka".

Desde el pasado mes de mayo, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood comenzó a exhibir, con la intervención de ilustres invitados, las diez candidatas al Óscar en la categoría de mejor película de ese año, y mañana, lunes, tendrá lugar el último pase, que corresponde a "El Mago de Oz".

Jerry Maren, uno de los "munchkins" -enanos cantores- del filme, departirá con el público antes del pase de la cinta, de la que se mostrará una copia digital restaurada como colofón final a la serie "El mejor año de Hollywood: las candidatas a mejor película de 1939", organizada por la Academia en el Teatro Samuel Goldwyn.

En aquella época, los avances en el uso del Technicolor y la tecnología de las cámaras comenzaban a dar sus frutos.

"Se llegó a una cima creativa en Hollywood", dijo a Efe el programador del ciclo, Randy Haberkamp. "Habían pasado unos diez años tras la llegada del sonido al cine, y como ocurre en otros avances tecnológicos, se precisa ese tiempo para que algo nuevo encuentre su sitio en el sistema", añadió.

También ayudó que muchos artistas europeos, como Billy Wilder o Marlene Dietrich, decidieron emigrar a Hollywood debido al auge de la Alemania nazi de Hitler y el comienzo de la II Guerra Mundial.

"Ellos hicieron posible este alineamiento de estrellas", comentó Haberkamp, de 50 años. "El influjo de su talento tuvo mucho que ver en la calidad de las películas", añadió el miembro de la Academia, quien recordó que 1939 coincidió con el auge de la sociedad estadounidense tras la Gran Depresión.

"La gente empezó a ir más al cine y a gastar dinero, al mismo tiempo que la industria invertía más dinero en hacer mejores películas", apuntó el programador del evento.

Precisamente en 2010 los Óscar volverán a contar con diez candidatas en la categoría de mejor película, tal y como anunció en junio el presidente de la entidad, Sid Ganis.

En la primera etapa de la Academia, esta categoría se abrió a más de cinco películas durante más de una década (en 1931 y 1932 hubo ocho candidatas, y en 1934 y 1935 hubo doce), y, posteriormente, durante nueve años se cerró el número a diez.

El ciclo conmemorativo de la Academia arrancó el 18 de mayo con "Lo que el viento se llevó", la ganadora del Óscar a la mejor película de ese año y el mayor éxito de la época dorada de Hollywood, con la presencia de Vivien Leigh y Clark Gable en dos de esos papeles por los que no pasa el tiempo: Scarlett O'Hara y Rhett Butler.

A la exhibición del filme, una de las historias de amor más apasionadas de todos los tiempos, ubicada en plena Guerra de Secesión, asistieron Ann Rutherford, Cammie King, Mickey Kuhn y Patrick Curtis, todos ellos miembros del reparto de la cinta.

En junio llegó el turno para el western "La Diligencia", la película que catapultó a la fama a John Wayne de la mano de su director fetiche, John Ford, y las románticas "Cumbres Borrascosas", de William Wyler; "Amarga Victoria", con Bette Davis, Humphrey Bogart y Ronald Reagan; "Tu y yo", con Charles Boyer e Irene Dunne, y "Adiós, Mr. Chips", con Óscar para su protagonista, Robert Donat.

Durante julio les tocó a "Ninotchka" ("Garbo ríe", el eslogan promocional en alusión a los escasos papeles cómicos a cargo de Greta Garbo), "Caballero sin espada" (lección patriótica a cargo de Frank Capra y James Stewart) y "De ratones y hombres" (el mejor papel dramático para Lon Chaney Jr., clásico del cine de terror).

Todas las proyecciones fueron precedidas por uno de los cortos animados de ese año y por un capítulo del serial "Buck Rogers", también de 1939.

Cinco de estas películas ("Lo que el viento se llevó", "Caballero sin espada", "La Diligencia", "El Mago de Oz" y "Cumbres Borrascosas") fueron incluidas en la lista de las mejores filmes de todos los tiempos, realizada por el AFI (Instituto Americano del Cine) en 2007.

"El Mago de Oz", con sus canciones ("Somewhere Over the Rainbow"), fantasías y toda la inocencia de Dorothy (Judy Garland), echará el cierre. "Es una película mucho más mágica en la pantalla de cine que en televisión", apuntó Haberkamp.


http://www.que.es/cine/estrellas/200908021100-hollywood-celebra-aniversario-del-mejor.html

miércoles, 22 de julio de 2009

El idilio del cine y la Luna


El romance del cine con la Luna comenzó décadas antes de que el hombre dejase su huella en el satélite, hace 40 años, y siempre bebió de las influencias literarias de Julio Verne o H.G. Wells antes de apostar por el realismo



Antonio Martín Guirado (EFE) | 17/07/2009

Se cumple el 40 aniversario del lanzamiento del cohete que transportaba la cápsula "Apolo XI", de la que el 20 de julio de 1969 saldría Neil Armstrong para dar ese 'pequeño paso para el hombre, gran paso para la humanidad' sobre la Luna.

Pero en el cine hacía ya mucho que se había conquistado el satélite. Corría el año 1902 cuando el francés Georges Méliès filmó "Le voyage dans la lune", una pequeña joya muda de apenas 14 minutos para la que diseñó algunos de los primeros efectos especiales de la historia del cine, incluida esa cápsula espacial que aluniza en el ojo derecho del satélite terrestre. "Fue un éxito en todo el mundo y resultó muy influyente", dijo a Efe Jonathan Kuntz, profesor de la Escuela de Cine, TV y Teatro de la Universidad California Los Ángeles.

Aquella imagen icónica de la Luna accidentada fue posteriormente utilizada en videoclips tan populares como el de "Tonight, Tonight", de The Smashing Pumpkins, o "Heaven for Everyone", de Queen. "Fue además una de las primeras películas de la historia que contaba una historia, con su introducción, nudo y desenlace. Y ayudó a introducir la idea de que el cine podía retratar fantasías, mundos exteriores y ciencia-ficción; es decir, podía expresar nuestra imaginación más allá de lo que podemos experimentar", añadió Kuntz.

El guión de este filme se basaba libremente en "De la Tierra a la Luna", novela escrita por Verne en 1865, y en "Los primeros hombres en la Luna", ideada por Wells en 1901.

Pero también hubo quien arrojó nuevas ideas. El visionario austríaco Fritz Lang, adelantándose a su tiempo como ya hiciera en "Metropolis", imaginó en 1929 "Die Frau im Mond", una película donde un problema con el tanque de oxígeno obliga a parte de la tripulación -ya en la Luna en busca de oro-, a regresar a la Tierra antes de tiempo, como le ocurriría realmente años después al "Apolo XIII".

En plena Guerra Fría llegó Stanley Kubrick con "2001: una odisea del espacio" (1968) para hablar en su argumento sobre "el lado oscuro de la Luna". Años después, su pupilo Steven Spielberg creó "Encuentros en la tercera fase" (1977), cuando el interés por la carrera especial estaba en la cúspide. "Aquellas películas trataban sobre creer en lo imposible, sobre la capacidad del hombre para ir más allá de nuestro propio planeta", apuntó a Efe Crickett Rumley, profesora de la Escuela de Cine y Actuación de Nueva York.

Pero sin duda la película definitiva hasta ahora sobre esta temática es "Apolo XIII" (1995), de Ron Howard, protagonizada por Tom Hanks, Bill Paxton, Kevin Bacon y Ed Harris. "Houston, tenemos un problema". Con esa frase comenzó una de las peores pesadillas de la NASA, cuando explotaron los tanques de oxígeno del "Apolo XIII", y los astronautas -Jim Lovell, Fred Haise y John Swigert- tuvieron que abortar su anhelado paseo lunar, con el riesgo de no regresar con vida a la Tierra. La NASA permitió a Howard construir parte de sus escenarios en un simulador -también llamado "el cometa del vómito"- que durante 23 segundos conseguía recrear una situación en la que no existe la fuerza de la gravedad.

Sin embargo, la Luna ya no es un objetivo principal para la industria del cine, a pesar de éxitos como "Cowboys del espacio" (2000), de Clint Eastwood, en la que el personaje de Tommy Lee Jones, postrado sobre una roca lunar, visualizaba el globo terrestre mientras sonaba de fondo "Fly Me to the Moon", de Frank Sinatra, en el plano final del filme.

"Cuanto más supimos sobre la Luna, menor era el interés del cine en ella porque no había tantos misterios. Por eso Marte puede darle el testigo, como ya apuntó Brian De Palma ('Misión a Martè, 2001), aunque puede que veamos películas sobre la colonización de la Luna", indicó Kuntz.

Por el momento España pondrá su granito de arena a este subgénero con la llegada de "Black to the Moon", una cinta de animación en 3-D producida por Baleuko (Durango), cuya protagonista es Coco, una oveja que está convencida de que ha nacido en la Luna

http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20090717/53747304605/el-idilio-del-cine-y-la-luna-tierra-escuela-nasa-steven-spielberg-tommy-lee-jones-stanley-kubrick-br.html

Jaume Collet-Serra: "El cine español podría arrasar, pero no tiene industria"




El director español Jaume Collet-Serra es una 'rara avis'. Se fue a Hollywood con 18 años y en breve estrena en EEUU su tercera película, 'Orphan'.

En una entrevista concedida a Efe analiza su carrera y lanza un mensaje para quien quiera escuchar: 'El cine español podría arrasar como el deporte, pero no tiene industria'.

Con 31 años dirigió a Paris Hilton en 'House of Wax', su ópera prima. Para entonces, su historial de anuncios y vídeos musicales había llamado poderosamente la atención del productor Joel Silver, quien no dudó en apadrinarlo.

'Vine aquí muy joven porque no había otra', comenzó a relatar este joven director, nacido en Sant Iscle de Vallalta (Barcelona). No es que lo viera tan negro en España como que 'lo veía muy bien allí', explica entre risas en alusión a su temprana marcha a Hollywood.

Comenzaban los 90. Por entonces no había ninguna universidad en Barcelona donde estudiar cine. 'La gente hacía Comunicación, encontraba un trabajo en TV3 y luego, a saber', dijo con cierta desesperación. 'No sabía el camino', agregó.

Pero durante un verano en el que se fue un mes a EEUU, 'para lo típico de un intercambio', vio la luz.

'Yo quería ser director, que para mí era algo instintivo, y en vez de decirme que estaba loco, como lo harían en España, en EEUU me recomendaron que estudiase la carrera de cine, que hiciera un corto antes de terminar, que consiguiera un agente y que así podrían contratarme', manifestó Collet-Serra.

'¿Pues qué iba a hacer? Me vine aquí, lo lógico', afirmó con sencillez mientras se encogía de hombros.

Para el director, el planteamiento que se hace desde las escuelas de cine en España 'es mucho más realista'. Pero sin embargo, advierte una gran diferencia. 'En España sigue sin existir una industria, la gente no gana dinero haciendo películas de cine', apuntó.

'El 'boom' del deporte español podría darse también en el cine, pero faltan ayudas y oportunidades', sostiene sin dudar el realizador. 'Hay mucho talento, das una patada a una piedra y te salen 40 personas muy válidas, pero los recursos que se aportan no son acordes a los valores que existen', añadió.

Collet-Serra habla de éxitos recientes como 'Rec' o 'El orfanato'. '¿Por qué no sale gente como Guillermo del Toro, que da oportunidades a gente que vale de verdad?', se preguntó en referencia a Juan Antonio Bayona, director de 'El orfanato', producida por el mexicano.

'Mucha gente en España sigue viendo el cine como un sueño, pero aquí es muy posible ganarte la vida trabajando en esto, que fue siempre mi objetivo. No busco el Óscar ni la fama, sólo quiero hacer películas', admitió el realizador, de 35 años, quien dijo tener una meta más.

'Quiero que mi trabajo sea una marca reconocible; desde los vídeos musicales que hice hasta 'Orphan' hay señales, como los colores o el uso de la cámara, de que son trabajos míos. Pero eso sólo se logra con 20 películas muy buenas, así que mis objetivos ahora son ése y, sobre todo, seguir trabajando', comentó.

Tras 'The House of Wax' dirigió 'Goal II: Living the Dream' (2007), y el próximo día 24 en EEUU es el turno de 'Orphan', su regreso al género de terror, protagonizado por Vera Farmiga, Peter Sarsgaard y una niña (Isabelle Fuhrman) que da miedo sólo con verla.

'La película tiene personalidad propia, nunca me metería a hacer una copia de otro trabajo, y tenemos un reparto que habla por sí solo', dijo Collet-Serra, ante posibles comparaciones con clásicos como 'La profecía'.

El director vive unos días de muchos nervios, ya que a su película le tocará lidiar con miuras como el nuevo 'Harry Potter', o 'G-Force', la nueva propuesta animada de Disney, con voz de Penélope Cruz incluida.

'Mejor competir con los más fuertes, ¿no?', dijo ilusionado, para después reflexionar sobre sus sensaciones. 'Siento mucha presión. Han sido dos años de duro trabajo. Esto es lo que peor llevo, el estrés constante', concluyó el español entre suspiros.

Independientemente de cómo funcione su filme en taquilla, Silver, con quien mantiene una gran amistad, ya le ha ofrecido otro título: 'Unknown White Male', un título de suspense que espera comenzar en rodar en enero.

Pero antes el público se pronunciará sobre 'Orphan'. Y Collet-Serra, más o menos aliviado para entonces, podrá respirar tranquilo porque sabe que, tarde o temprano, volverá a la carga. Así es Hollywood.

http://actualidad.orange.es/cultura/el_cine_espanol_podria_arrasar_pero_no_tiene_industria_dice_el_director_jaume_collet_serra_320857.html