sábado, 7 de marzo de 2009

Antonio Banderas: 'No me arrepiento de nada de mi carrera'


ANTONIO MARTÍN GUIRADO (EFE)

Antonio Banderas es un ejemplo de constancia y, a pesar de algunas elecciones poco acertadas, sigue en pie de guerra: estrena mañana en España 'The Code' y en breve comenzará los rodajes de 'Dalí' y la nueva película de Woody Allen, por lo que tiene claro que no se arrepiente "de nada" en su carrera.


"No cambiaría nada en absoluto", dijo el español. "Las cosas que he hecho han ocurrido porque tenían que pasar así", aseguró el actor, de 49 años, que recordó que el papel del poeta cubano Reinaldo Arenas en 'Antes que anochezca', por el que su compatriota Javier Bardem fue candidato al Óscar, le fue ofrecido primero a él.

"Yo era amigo íntimo de Julian (Schnabel, director del filme) y no lo hice porque surgió una película, 'El cuerpo', que pasó sin pena ni gloria, pero que ya había firmado y aquel papel le valió a Javier su entrada triunfal en EEUU", explicó el intérprete malagueño.

"Pero no me arrepiento ni me reconcomo; en un mundo donde la envidia parece una constante, nunca he sentido ese resquemor, tengo lo que tengo, juego con las cartas que me da la vida y nunca echo la vista atrás, y menos yo, que la vida me ha tratado demasiado bien", agregó Banderas, que aceptó trabajar en 'The Code' simplemente por el hecho de coincidir con Morgan Freeman.

Es un actor "maravilloso. Yo hago la película por él. Esa es la verdad", asegura Banderas, que explicó que cuando estaba preparando 'Dalí', el proyecto se paralizó -probablemente el rodaje comience en mayo- y en ese momento surgió la oportunidad de trabajar con Freeman.

"Estaba en Marbella y cuando me dijeron que había una posibilidad de trabajar con él me agarré un avión y me fui para Nueva York", agregó el actor.

Allí Banderas se reunió con Freeman y con la directora del filme, Mimi Leder ('Deep Impact'), para comenzar a trabajar en el proyecto, en el que el español dice haber disfrutado mucho al lado del actor ganador de un Óscar por 'Million Dollar Baby'.

"Lo ves interpretar y dices... es él, no hay duda. Basa su trabajo en su personalidad, igual que le pasaba a Fernando Fernán Gómez, que era tan arrollador que se chupaba los personajes", señaló Banderas.

'The Code' es la historia de un par de ladrones que se asocian para hacerse con unos objetos de incalculable valor -unos huevos similares a los diseñados por Fabergé-, aunque para lograrlo tendrán que vérselas con una familia rusa que reclama su propiedad.

"Es una película de género, puro entretenimiento, tiene su intríngulis porque nada es lo que parece", aseguró el actor, que en agosto cumplirá 50 años. A pesar de ello, y como se puede apreciar en el filme, se mantiene en perfecto estado de forma.

"Es el yoga", desveló. "No hago nada de dieta, soy una lima comiendo, pero el yoga lo hago desde hace cinco años y me viene muy bien a nivel físico y de coco; lo hago prácticamente todos los días, a las 6.30 en mi gimnasio, sesiones de 45 minutos por lo menos", explicó el actor, al que le acompaña su esposa, Melanie Griffith, en esas sesiones.

Otros proyectos

El equilibrio que le proporciona el yoga le va a hacer falta para compaginar su agenda en los próximos meses, ya que tiene por delante los rodajes de 'Dalí' y el nuevo filme de Woody Allen, cuya producción comenzará en Londres este verano.

Ese papel ha llegado tras su cambio de agencia de representación, al apostar en enero por William Morris tras su paso por CAA.

"Estoy encantado, me llegan proyectos muy interesantes; venía pensando en cambiar desde hace años, incluso proponiéndolo a CAA, hasta que aproveché una coyuntura y salí por la ventana", dijo el intérprete, quien se mostró entusiasmado por recrear al pintor español Salvador Dalí.

"Me enganché a su personalidad", apuntó. "No era lo que ofrecía delante de la cámara, era increíblemente tímido y un poquito disfuncional. Creó ese gran escudo, muy divertido, pero en realidad era un gran conversador, ácido, un hombre en profundo estado de libertad y surrealista en sí mismo", comentó.

'Dalí', dirigida por el británico Simon West, contará con dos partes bien diferenciadas: una primera hilarante ("queremos jugar a lo que él jugaba, divertirnos") y otra más profunda y seria ("sobre el rapto que sufrió al final de su vida, uno de los mayores fraudes de la historia del arte").

http://www.elmundo.es/metropoli/2009/03/05/cine/1236273627.html










lunes, 23 de febrero de 2009

Hollywood se apunta al cambio en EEUU y mira a Broadway


Los Ángeles.- Es época de cambios en EEUU y la gala de los Óscar no fue ajena a ese movimiento, en una clara apuesta por una estética musical, de club nocturno, que resaltó las facultades y el carisma de Hugh Jackman en su faceta de presentador.




El actor australiano inició la 81 edición de los premios Óscar, que duró unas tres horas y media, con un espectacular número musical en el que cantó y bailó, y que sirvió para homenajear a varias de las películas contendientes este año. En el caso de "Frost/Nixon" contó con la ayuda de Anne Hathaway, candidata al Óscar a la mejor actriz, en un número en el que Jackman hacía de David Frost, el periodista que entrevistó al ex presidente estadounidense Richard Nixon, al que recreó Hathaway. En un giro irónico, ambos acaban enamorados el uno del otro, cuando en realidad las preguntas de Frost provocaron que Nixon reconociera todos los abusos de poder durante su mandato ante la opinión pública, reseñó Efe.
Jackman, de 40 años, considerado el hombre más sexy del mundo por la revista People, optó por reinventar a Billy Crystal, que presentó estos premios en ocho ocasiones, a través de un ejercicio más cercano al show teatral de Broadway, repleto de energía y dinamismo. Y demostró así porqué se llevó el Emmy en 2005 por la presentación de los premios Tony, los Óscar del teatro. El australiano abandonó el escenario tras exclamar: "¡Estos son los Óscar! ¡Éste es mi sueño! ¡Soy un perro callejero! ("slumdog" en español) ¡Soy el lector ("the reader")! ¡Soy el luchador! ("the wrestler") ¡Soy Lobezno! (en alusión a "Wolverine", su próximo papel, que ya interpretó en la saga "X-Men").
A mitad de la gala, vestido con chaqué y bombín, parecía arrancarse con alguna referencia política, al decir: "el cambio finalmente ha llegado", pero en realidad se refería al retorno de los musicales entre los gustos del público. Acompañado por Beyonce Knowles, interpretaron versiones de canciones de "Dreamgirls", "Grease" o "All That Jazz". Después aparecieron Vanessa Hudgens y Zac Efron, de "High School Musical", y Dominic Cooper y Amanda Seyfried, de "Mamma Mia!".
Para entonces Jackman había dejado claro que se trata de un comediante de primera. "No he visto 'The Reader'", admitió, en alusión a la polémica que siempre rodea a los Óscar por premiar a películas de escaso tiró entre el público. O cuando bromeó con Mickey Rourke. "Mickey, sabes que tenemos un retraso con la señal de 30 segundos, pero lo podemos alargar a 20 minutos en tu caso", comentó en referencia a las conocidas salidas de tono del polémico intérprete.
Otro de los momentos hilarantes fue cuando Ben Stiller imitó a Joaquin Phoenix, quien ha anunciado su intención de abandonar el cine en pos de una carrera musical en el rap. Con una barba falsa, gafas de sol y actitud autista, recreando la reciente aparición de Phoenix en el programa de David Letterman, el cómico se apuntó el gran "gag" de la noche en compañía de Natalie Portman. También destacó la vena autoparódica de James Franco, quien retomó su papel en la comedia "Pineapple Express", junto a Seth Rogen, para interpretar un "sketch" en el que su personaje contempla al propio Franco besando a Sean Penn en "Milk".

http://www.eluniversal.com/2009/02/23/osc09_esp_hollywood-se-apunta_23A2234203.shtml

Penélope Cruz, sobre su Óscar: «Tardé cinco minutos en mirarle la cara»


La española Penélope Cruz, ganadora del Óscar a la mejor actriz secundaria por su papel en "Vicky Cristina Barcelona", dijo hoy que "tardó cinco minutos en mirar la cara" al premio de la Academia de Hollywood.

La actriz madrileña, en una rueda de prensa posterior a la 81 edición de los máximos galardones del cine, indicó que ganar la estatuilla dorada es "muy fuerte" y que no terminaba de creérselo. "Un saludo a España y mil besos", fue su primera intervención en un hotel de Hollywood.
"Estoy feliz, emocionada, contenta... he pasado muchos nervios en las presentaciones, lo de las cinco actrices ha sido precioso, me iba el corazón a mil por hora y cuando Tilda (Swinton) me ha mirado al abrir el sobre, pensaba que me caía redonda", explicó Cruz, la primera mujer española en hacerse con un Óscar.

La intérprete apareció radiante y explicó que lo que más le apetecía era irse a bailar, sin despegarse de su premio. "Pesa bastante, pero no lo suelto", dijo Cruz, de 34 años, que apenas pudo disfrutar de la gala, ya que su Óscar fue el primero de la velada. No obstante, comentó que los números musicales de Hugh Jackman y Beyonce Knowles con los bailarines, además de los cambios a la hora de entregar los premios a los actores, fue lo que más le gustó del evento. "La ceremonia me ha parecido preciosa, muchos de los cambios funcionan muy bien y ha habido cosas muy emocionantes; Hugh Jackman ha estado genial, aunque como lo mío era la primera categoría y me he ido a hacer entrevistas, no he podido verla entera", explicó Cruz, que volvió a recordar Alcobendas, la localidad cercana a Madrid donde nació.

"Pasé mucho tiempo allí, no tenía claro si lo iba a decir, pero estaba hablando de qué significaba esta gala para mí cuando yo me quedaba despierta hasta las cinco de la mañana allí; soñar algo así era una locura, algo casi imposible de realizar", admitió la madrileña, que no tardó en recibir numerosas felicitaciones. "Llamadas, correos electrónicos... cosas que guardaré para siempre; compartir esto con gente a la que le importas tanto es especial",

manifestó la actriz, quien lució un vestido "vintage" de gasa en blanco roto de Pierre Balmain.
"Lo vi por primera vez en una tienda llamada Lilys hace ocho años y me dije a mí misma que algún día volvería a por él; lo volví a ver la semana pasada, tiene 60 años, seguía allí y me quedaba bien, así que pensé que era una buena señal", relató la intérprete. Cruz no pudo reprimir sus emociones después de subir al escenario y rompió a llorar durante quince minutos. "Necesitaba pasar por eso para seguir con la noche, que ha sido muy fuerte", apuntó.
Tantas situaciones inolvidables en tan poco tiempo hacen que no recuerde exactamente el trayecto desde que se levantó de la butaca hasta que recogió el Óscar.

"No recuerdo muy bien todo lo que he dicho, la gala se me ha pasado muy rápido, y cuando he vuelto a mi sitio ya sólo quedaban cuatro categorías, pero pensaba que quedaban dos horas y media aún", comentó Cruz, que toma el testigo de Javier Bardem, Óscar al mejor actor secundario el año pasado, por "No Country For Old Men" (No es país para viejos).

"Eso me hace más ilusión todavía; Javier, y este año yo, los dos empezamos a la vez con 'Jamón, Jamón', cuando yo tenía 16 años y él 21, ha sido una casualidad increíble", dijo la actriz, quien confesó que Bardem la felicitó. "Por supuesto, pero no vamos a entrar en detalles", afirmó entre risas, antes de admitir que le encantaría volver a trabajar con Woody Allen, director de "Vicky Cristina Barcelona". "Hemos hablado algo, pero por encima", admitió, "aunque no hay nada concreto".

La española concluyó su intervención con una reflexión, en la que apuntaba a la mezcla de dos elementos para comprender su éxito profesional. "Destino y trabajo, creo en las dos cosas; me han ocurrido tantas casualidades a lo largo de mi vida... pero es como uno quiera interpretar esas señales, pero trabajo duro también", declaró Cruz, quien se despidió de los medios de forma jovial. "Muchas gracias y todo el mundo a emborracharse", gritó eufórica.


http://www.abc.es/20090223/vivir-ocio-cine/penelope-cruz-sobre-oscar-200902230951.html













Hollywood se rinde a los pies de Penélope Cruz

Nueve años después de su célebre grito "¡Pedro!" y sólo dos después de su primera candidatura al Óscar, la Academia de Hollywood terminó hoy por rendirse a los pies de la española Penélope Cruz, mejor actriz de reparto por "Vicky Cristina Barcelona".

La intérprete se convierte así en la primera actriz española con un Óscar.
El coqueteo de la española con los premios más importantes del mundo del cine se sublimó esta noche cuando la británica Tilda Swinton pronunció el nombre de la intérprete, que subió al escenario emocionada y dedicó la estatuilla dorada a Woody Allen, director del filme por el que logró la nominación.
"Os aviso que no van a ser 45 segundos", dijo la española al subir al escenario. "¿Se ha desmayado aquí alguien alguna vez o voy a ser la primera?", continuó antes de recordar que Allen ha escrito "algunos de los mejores papeles para mujeres".
También se acordó de Bigas Luna y Fernando Trueba, quienes le dieron sus primeros papeles, y de Pedro Almodóvar. "Gracias por dejarme formar parte de tantas de tus aventuras", señaló la madrileña, que no dudó en mencionar a Alcobendas, la localidad donde nació.

"Esto no era un sueño realista para alguien de allí; cuando madrugaba para verlo, pensaba que era un momento de unidad para el mundo, y el arte de alguna forma es nuestra lengua universal, debemos protegerlo para que sobreviva", afirmó Cruz.

Antes de retirarse y ya en español, dedicó el Óscar a "todos los actores" de su país y a todos los que "desde España comparten este momento y sienten que también es de ellos".
Previamente, Anjelica Houston había presentado la candidatura de Cruz con estas palabras: "Tras tu belleza se esconde el alma de una verdadera comediante".

Esa imagen queda ya para la posteridad, junto con la reacción de la actriz al entregarle el Óscar a Pedro Almodóvar en 2000 a la mejor película en lengua no inglesa, por "Todo sobre mi madre", o su presencia en la categoría de mejor actriz en los galardones de 2007, acompañada por damas de la interpretación como Helen Mirren, Meryl Streep, Judi Dench y Kate Winslet.

Cruz, que llegó al Teatro Kodak de Los Ángeles junto a su madre Encarna, sus hermanos, Mónica y Eduardo, y su amiga Goya Toledo, ya había avisado previamente que se tomaría unas cervezas "pase lo que pase" durante la entrega de los Óscar.

La madrileña llegaba a la 81 edición de estos premios con la vitola de favorita, una condición que la actriz ha sobrellevado sin hacer mucho ruido y conteniendo las emociones por si le aguaban la fiesta. La actriz, de 34 años, optó por no hacerse excesivas ilusiones, al menos públicamente, ante el consenso de los analistas de Hollywood que veían el nombre de Cruz dentro de uno de los sobres ganadores en la gala de esta noche.

El camino al Óscar para la española se esclareció tras el ascenso de categoría de Kate Winslet, que la Academia consideró actriz protagonista por "The Reader" y no de reparto. Así se quitaba de encima a su "bestia negra" británica, que dejó vía libre para el momento de gloria de Penélope.

Winslet se impuso a Cruz en los Globos de Oro, los premios del Sindicato de Actores (SAG) y los Critics' Choice Awards, entre otros, y la española se alzó con el título de secundaria de los BAFTA británicos, donde aquella triunfó como protagonista. Finalmente, el apoyo explícito profesado por Tom Cruise, Josh Brolin, la mexicana Salma Hayek, Eva Longoria o Antonio Banderas, se materializó en la estatuilla.

Para Cruz, a la segunda fue la vencida, después de caer derrotada en la categoría de mejor actriz en 2007, donde se impuso la británica Helen Mirren, por "The Queen".
La madrileña toma el testigo de Javier Bardem, galardonado con el Óscar al mejor actor de reparto el año pasado, por su papel en "No Country for Old Men".
http://www.soitu.es/soitu/2009/02/23/info/1235356375_002321.html







El histrión Jerry Lewis recibirá hoy el homenaje de la Academia de Hollywood


Los Ángeles (EEUU), 22 feb (EFE).- A los 82 años, el histrión Jerry Lewis recibirá el Premio Humanitario Hersholt por parte de la Academia de Hollywood, durante la 81 edición de los premios Óscar, que se celebra hoy en Los Ángeles.

El actor, director, guionista y productor, Lewis, uno de los humoristas más importantes del cine en las décadas de 1950 y 1960 a pesar, o tal vez, debido a sus excesos interpretativos, recibirá el galardón por su labor humanitaria, en concreto por sus esfuerzos para ayudar a quienes padecen distrofia muscular.


Lewis, que nunca consiguió una candidatura al Óscar por su trabajo en Hollywood, sí logró una nominación al premio Globo de Oro en 1966, al mejor actor de comedia o musical por "Boeing (707) Boeing (707)". "Jerry es un cómico legendario que no sólo ha hecho reír a millones de personas en todo el mundo, sino que también ha ayudado a miles de personas al recaudar fondos y concienciar a la gente sobre la distrofia muscular", dijo Sid Ganis, presidente de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Hollywood.


A principios de los años 50 Lewis comenzó a aparecer en los anuncios de cadenas de televisión locales y nacionales para contribuir a los esfuerzos de la Asociación de Distrofia Muscular (MDA, por sus siglas en inglés). El polifacético artista es el presidente de esa organización desde 1952, y su principal activista desde 1956 en las galas anuales del telemaratón llamado "Jerry Lewis MDA Labor Day", recaudando más de 2.000 millones de dólares para la causa, según la Academia.
Aunque su relación con estos espacios también le han deparado algún disgusto, como cuando fue detenido en julio de 2008 por subir un arma a un avión.


Lewis explicó entonces que la pistola que las autoridades encontraron en su equipaje fue un regalo que recibió en 2007 y que olvidó retirar cuando volvió a hacer la maleta un año después.
"Tenía un arma en mi equipaje de mano. Me la dieron en un telemaratón para conseguir fondos para la Asociación de Distrofia Muscular en 2007, la puse en la maleta y no había vuelto a viajar desde aquel día", confesó Lewis. Este artista nació el 16 de marzo de 1926 en Newark (Nueva Jersey) en el seno de una familia muy ligada a la industria del entretenimiento, en la que debutó con cinco años.


Sin embargo, su carrera comenzó a despegar a partir de 1946, cuando entabló una relación profesional con Dean Martin, una unión que fue escalando desde los monólogos en los bares, hasta la radio, la televisión y el cine. Cuando el productor cinematográfico Hal Wallis los descubrió a los dos en el club Copacabana, de Nueva York, les ofreció un contrato con el sello Paramount Pictures.


Su primer filme juntos fue "My Friend Irma" (1949). Ambos rodaron 16 películas en común y el dúo cómico permaneció ligado hasta su último trabajo cinematográfico, "Hollywood or Bust" (1956). Fueron un fenómeno absoluto en la taquilla de EEUU. A partir de entonces, Lewis protagonizó más de 24 filmes, incluidos "The Bellboy" (1960), "The Ladies' Man" (1961), "The Nutty Professor (1963) -su obra más recordada, versionada por Eddie Murphy en 1996-, "The Disorderly Orderly" (1964), "The Family Jewels" (1965) y "The King of Comedy" (1983), en la que compartió escenas con Robert De Niro bajo las órdenes de Martin Scorsese.


En 1967 se incorporó como profesor a la Universidad de California del Sur, donde dio clases de dirección cinematográfica, en donde tuvo como alumnos a Steven Spielberg o George Lucas. El actor se casó dos veces, la primera en 1994, con la cantante Patti Palmer, de quien se divorció en 1980, y la segunda y última, en 1983, con SanDee Pitnick, su actual pareja.


Esta noche Lewis puede que sustituya carcajadas por alguna lágrima producto de la emoción, aunque a buen seguro guarde espacio para algún comentario marca de la casa, como el que realizó al repasar su trayectoria de más de 60 años en Hollywood. "He sido tan discreto como un toro haciendo sus necesidades en tu sala de estar", afirmó. EFE
Autor: Antonio Martín Guirado


http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=141042












domingo, 22 de febrero de 2009

Penélope Cruz asegura que tiene "alguna posibilidad más" de ganar el Óscar que en 2007


La española Penélope Cruz, candidata al Óscar como mejor actriz secundaria por su trabajo en "Vicky Cristina Barcelona", aseguró hoy que tiene alguna posibilidad más que en 2007, cuando fue nominada como mejor actriz por "Volver", de Pedro Almodóvar.

EFE/LOS ANGELES

"Hay alguna posibilidad más que la otra vez, aunque sigo yendo con la misma actitud", afirmó la intérprete madrileña, de 34 años, en una atestada rueda de prensa organizada en un hotel de Hollywood.


Sin señales de cansancio -aunque estuviera "muerta", según admitió- y con la sonrisa en el rostro, Cruz apareció con un vestido color chocolate, aros de diamantes y una joya familiar que siempre le acompaña. "Si dicen mi nombre, será una sorpresa; si no, no quiero berrinches, sólo quiero disfrutar de la noche, hay que celebrarlo pase lo que pase", agregó Cruz, que recibió hoy el premio Espíritu Independiente a la mejor actriz secundaria, un último empujón hacia la preciada estatuilla dorada.


En su comparecencia, la española recordó a los directores clave en su trayectoria profesional, como los españoles Pedro Almodóvar, Fernando Trueba y Bigas Luna; el estadounidense Cameron Crowe o el italiano Sergio Castellito. "Hay mucha gente a la que debo mucho, quienes confiaron en mí; los del principio porque era nueva y los otros porque tuvieron la imaginación y la generosidad de darme personajes que no tienen nada que ver conmigo ni eran parecidos a nada que hubiera hecho antes", explicó Cruz.


La española tuvo tiempo para reflexionar sobre su trayectoria y el gran momento profesional que vive ahora mismo. "No es sólo cosa de los últimos dos años ni de las últimas películas; las que no fueron un éxito a nivel de crítica ni de público también son importantes por lo que significaron para mí", comentó la actriz.


"No me gusta la expresión 'llegar hasta aquí', todo esto es parte de un camino", agregó la madrileña, quien volvió a deshacerse en elogios hacia Woody Allen, director de "Vicky Cristina Barcelona". "Sabe lo que necesita, ha visto tu trabajo y te da mucha confianza, es algo que da mucho miedo; incluso quiso que tradujéramos nuestros diálogos al español, que los dijéramos como pensábamos que esos personajes hablarían", manifestó.


Esa confianza no quita para que el realizador neoyorquino no sea capaz de elevar la voz cuando las cosas no salen como él espera. "Si hay algo que no le gusta es muy peleón, no todo le vale; es alguien honesto, de pocas palabras, pero cuando tiene que hablar, lo hace", indicó Cruz, quien admitió tener nervios, aunque curiosamente menos cada vez que se acerca la hora de los Óscar.


"Hoy voy a dormir seguro, aunque me tenga que dar con un martillo en la cabeza; estoy muy cansada y nerviosa, aunque hoy estoy entrando en otro estado, que no sé cómo se llama, pero lo prefiero", aseguró.


La actriz está a punto de culminar meses de promoción de "Vicky Cristina Barcelona", y aunque es consciente de que es "una privilegiada" por lo que está viviendo, reconoció que a veces estaba segura de que no iba a poder seguir el ritmo.


"Estoy muy contenta de vivir esta situación, pero estaba segura de que algún día me desmayaba, que me caía redonda al suelo; hasta eso hay que tomárselo con humor, no me da tiempo a asimilar todo lo que está ocurriendo", dijo.


Penélope sabe que hay muchos ojos y esperanzas puestos en ella, pero sólo desearía ganar el Óscar por su familia, sus seres queridos y la gente que se alegra de su éxito de corazón.


"Un policía me dijo en Madrid hace cinco días que todos contaban con el Óscar; ver que es una ilusión real de tu gente me hace ilusión (...), pero no voy esperando ganar, estoy lejos de estar segura", declaró.


Por último, se refirió a la ausencia en la gala de mañana de su compatriota Javier Bardem -con quien se la relaciona sentimentalmente-, quien hubiera sido el encargado de entregarle la estatuilla en caso de que resultase ganadora. "Está trabajando, tiene que rodar, ya lo habéis leído en el comunicado", dijo Cruz con una sonrisa pícara.


http://www.publico.es/agencias/efe/203044/penelope/cruz/asegura/posibilidad/ganar/oscar

jueves, 12 de febrero de 2009

Viernes 13, el eterno retorno de Jason


Jason Voorhees, icono del cine de terror, revive mañana con su inseparable machete y su máscara de hockey con el estreno de "Viernes 13", una modernización de la saga nacida en 1980, que ha dado ya once títulos previos.
EFE/LOS ANGELES

Este asesino tradicionalmente parsimonioso, mudo y con cierto complejo de Edipo, ahora corre que se las pela y mantiene intacta su sed de venganza, a pesar de haber pasado una temporada en el infierno ("Jason va al infierno: El Viernes Final", 1993) y de haberse enfrentado a otros mitos del género ("Freddy vs Jason", 2003).


"Bienvenidos a Crystal Lake", reza el eslogan promocional del filme, en alusión al nombre del campamento de verano donde se suceden las muertes de la cinta original, dirigida por Sean S. Cunningham, y a donde se desplaza de nuevo la acción de esta revisión, firmada por Marcus Nispel ("La matanza de Texas").


En busca de su hermana desaparecida, un joven (Jared Padalecki) decide adentrarse en los bosques del lago Crystal, una zona poco accesible donde encuentra los restos de una cabaña de madera, el refugio de Jason. Son los dominios de uno de los asesinos en serie más célebres del celuloide.


"Quien se pierde en esta zona, desaparece para siempre", advierte uno de los personajes de la cinta. Y es que en ese área malvive Jason, un hombre que fue testigo de la decapitación de su madre años atrás en ese mismo lugar y cuyo recuerdo le mantiene con vida. Eso sí, practica la caza cuando cualquiera se adentra en su territorio.


"Me puse al frente de la película y me pregunté qué tiene esta mitología que hace que la gente vea esas películas una y otra vez", explicó Nispel. "Entonces te aseguras de dar a la gente lo que quiere, pero no exactamente lo que espera. Eso es lo que lo hace divertido", agregó.


Así fue. De hecho, en la cinta original Jason no es el asesino, sino su madre, quien acusa al grupo de monitores del campamento de verano de la muerte por ahogamiento de Jason, cuya vida se podría haber salvado si los jóvenes no hubieran desatendido sus funciones.


En cambio, la nueva "Viernes 13" arranca con el asesinato de la señora Voorhees, del que es testigo Jason. Años después, este personaje despierta de su letargo cuando un grupo de jóvenes decide acampar en el bosque, lo que prende la mecha para el baño de sangre.


La cinta llega con el sello de Michael Bay ("Transformers") a través de su productora Platinum Dunes, la misma que ya se encargó de actualizar "La matanza de Texas", con magníficos resultados entre crítica y público. En esta revisión, los aficionados al género podrán encontrar numerosos detalles y homenajes a las anteriores películas de la saga, como descubrir la manera en que Jason se topa con su característica máscara de hockey, que nunca llevó hasta "Viernes 13 Parte III" (1982).


Antes de hacerlo, Jason comienza la película con la cara tapada por un saco de arpillera, al estilo del que mostraba en "Viernes 13 Parte II". "Jason Voorhees, Darth Vader, Freddy Krueger... existen ciertos villanos que se clavan en tu cabeza", aseguró Padalecki. "Aunque no hayas visto las películas, has oído hablar de ellos y has oído hablar de 'Viernes 13'. Se trata todo de Jason", continuó.


Y como no podía ser de otra manera, el director de la película se ha encargado de trufar el metraje con muertes a cada cual más violenta y sorprendente. Hasta tal punto que tal vez los más miedosos no podrán volver a dormir tranquilos en plena naturaleza, un efecto parecido al miedo a bañarse en las playas tras el estreno de "Tiburón", de Steven Spielberg.


"Lo que sucede (en una escena) con el saco de dormir resume todo lo que uno espera de las muertes de 'Viernes 13'", manifestó Nispel. "Resulta aterrador. Se mete en tu piel. Te permite reír de alguna manera, pero es más una risa de pánico", concluyó.