lunes, 9 de febrero de 2009

Robert Plant y Alison Krauss triunfan en los Grammy


El tándem formado por Robert Plant, ex componente de Led Zeppelin, y la cantante de bluegrass Alison Krauss, se convirtió hoy en la gran sorpresa de la 51 edición de los premios Grammy, al hacerse con cinco gramófonos dorados.

Su álbum conjunto, "Raising Sand", se llevó los galardones al disco del año, al disco de folk contemporáneo, a la grabación del año, por el tema "Please Read the Letter", a la mejor colaboración vocal country, por "Killing the Blues", y a la mejor colaboración pop con letra, por "Rich Woman".


El rapero estadounidense Lil Wayne, que partía como favorito con ocho candidaturas, se alzó con cuatro premios: mejor álbum de rap, por "Tha Carter III"; mejor actuación individual de rap, por el tema "A Milli"; mejor canción rap, por "Lollipop"; y mejor colaboración rap, por "Swagga Like Us".


Además, la banda británica Coldplay se apuntó tres premios: mejor canción del año, por "Viva la Vida"; mejor álbum de rock, por "Viva la Vida or Death and All His Friends"; y mejor actuación vocal pop de dúo o grupo, también por el tema "Viva la Vida".


Todo ello en una gala demasiado larga -tres horas y media para entregar diez estatuillas- cuya primera actuación corrió a cargo de los irlandeses U2, que aunque no aspiraban a ningún premio, presentaron en directo "Get On Your Boots", el primer sencillo de su nuevo disco, "No Line On the Horizon".


Bono, líder de la banda, dio paso a Whitney Houston, que a su vez presentó el Grammy al mejor álbum de R&B, que fue a parar a manos de Jennifer Hudson, quien dedicó el Grammy a su familia "en el cielo" y a quienes la acompañaban "aquí hoy".


La madre, el hermano y el sobrino de Hudson fueron asesinados en octubre de 2008 presuntamente por el cuñado de la artista, William Balfour. Poco después, Hudson recibió una ovación cerrada del público, puesto en pie, tras la interpretación del tema "You Pulled Me Through".


La gala, no obstante, se vio empañada por la inesperada ausencia de Rihanna, reemplazada sobre el escenario por la colaboración entre Al Green, Justin Timberlake y Boyz II Men, y de su pareja, Chris Brown, a causa de un episodio de violencia doméstica, según el rotativo Los Angeles Times, algo no confirmado por la Academia.


La banda británica Coldplay se apuntó tres premios: mejor canción del año, por "Viva la Vida"; mejor álbum de rock, por "Viva la Vida or Death and All His Friends"; y mejor actuación vocal pop de dúo o grupo, también por el tema "Viva la Vida".


Sin tiempo para las especulaciones, los componentes de Coldplay, ataviados con trajes parecidos a los que vestían los Beatles en la portada del disco "Sgt. Pepper's Lonely Heart's Club Band", recogían el premio a la mejor canción del año, por "Viva la Vida".


Esa canción fue objeto de una demanda a cargo del guitarrista estadounidense Joe Satriani, por el supuesto plagio de "porciones sustanciales y originales" de su canción "If I Could Fly". La banda británica, al recoger el Grammy y en alusión a esa polémica, se disculpó por "copiar" la vestimenta de la mítica banda de Liverpool.


La gala prosiguió con el toque adolescente ofrecido por Taylor Swift y Miley Cyrus, que cantaron el tema "Fifteen", y la aparición de los Jonas Brothers, en una curiosa colaboración con Stevie Wonder durante las canciones "Burnin Up" y "Superstition". Los Grammy contaron con cierto componente reivindicativo, en momentos como el grito del presentador de televisión Craig Ferguson ("¡Las lesbianas molan mogollón!") antes de presentar a una afrutada Katy Perry y su éxito "I Kissed a Girl", o la actuación conjunta del "Rat Pack negro".


Esa colaboración, formada por la embarazadísima M.I.A.-cuyo parto estaba previsto para hoy-, T.I., Jay-Z, Lil Wayne y Kanye West, en "Swagga Like Us", resultó todo un grito en pos de la igualdad, así como el homenaje a Four Tops, con la aparición de Smokey Robinson.


Uno de los momentos más vibrantes de la gala lo protagonizó Sir Paul McCartney, bajo en ristre, quien le dio el toque Beatle a la gala con "I Saw Her Standing There", un tema grabado por la banda de Liverpool e incluido en el disco "Please Please Me", que contó hoy con la ayuda de Dave Grohl, rememorando su etapa en Nirvana a la batería.


Justo después la actriz Gwyneth Paltrow, bajo la atenta mirada de su esposo, Chris Martin, introdujo a los británicos Radiohead -en su primera aparición en los Grammy-, que recreó el tema "15 Step" con ayuda de la banda de la Universidad de Carolina del Sur y con la intensidad propia del vocalista Thom Yorke.


La velada concluyó con la reaparición sobre el escenario de Stevie Wonder, que decidió echar el telón con un mensaje de amor: "All About the Love Again".


viernes, 6 de febrero de 2009

La bronca de Christian Bale: 37 insultos en cuatro minutos



"¿Voy yo por ahí y te rompo las putas luces, en mitad de una escena? ¿Entonces por qué cojones te metes en medio? Vas por ahí tralalalá por el fondo de la escena. ¿Qué hostias pasa contigo? ¿Qué cojones no entiendes?". Así comienza la bronca que el actor británico Christian Bale le espetó a voces a un director de fotografía por haberle distraído en medio de una escena del rodaje de Terminator Salvation, según una grabación sonora difundida a través de internet el pasado lunes. En el audio se oye cómo el intérprete de El caballero oscuro pierde los nervios con el técnico y, en cuestión de cuatro minutos, le lanza hasta 37 fuck (improperio extremadamente malsonante en inglés que puede traducirse de diversas maneras dependiendo del contexto).

A medida que el actor carga las tintas contra el técnico, Shane Hurlbut, varios de los presentes intentan calmarlo, incluido Joseph McGinty Nichol McG, director de la cinta, la cuarta entrega del thriller futurista que iniciaron en los años ochenta el actor Arnold Schwarzenegger y el director James Cameron. Pero todo es inútil, el actor sigue desahogándose durante cuatro minutos: " ¿Tienes alguna puta idea de que, hey, te distrae la hostia tener a alguien caminando por ahí detrás de Bryce [Dallas Howard, la actriz que daba la réplica a Bale en la escena, uno de los momentos clave de la película] en medio de la puta escena?". Bale incluso llega a amenazar con abandonar el rodaje si no despiden al técnico.


La grabación ya ha dado la vuelta al mundo a través de internet e incluso ha dado lugar varias (1) parodias (y 2). La industria asiste atónita: ¿es una riña sacada fuera de contexto o sencillamente Bale es un completo maleducado?, informa EFE. Ya ha salido en su defensa uno de los productores de la cinta, Bruce Franklin, que ha aducido que la intensidad del actor, "un profesional consumado", le ha jugado una mala pasada.


Igual opina el español Adolfo Martínez, uno de los encargados en el filme de los storyboards (viñetas utilizadas para preparar secuencias de la película): "Es la persona más obsesionada con su trabajo que he visto en mi vida (...), pero un día se salió de sus casillas y ahora Internet lo saca fuera de contexto".


En el pelotón de los 'broncas'


Hay quien ya especula con que este altercado, sumado al que protagonizó en julio cuando fue detenido tras una presunta agresión a su madre y su hermana, le puede costar a Bale, de 35 años, futuras candidaturas al Oscar. Un galardón al que podría aspirar gracias al drama criminal Public Enemies, dirigido por Michael Mann y en el que actúa junto a Johnny Depp.


Otros opinan que no tiene por qué lastrar su carrera profesional, como no ha lastrado las de otras celebridades como Jack Nicholson, Sean Penn, Mel Gibson o Russell Crowe, que sobrevivieron a escándalos similares. A Nicholson aún se le recuerda su ataque de ira en 1994 cuando decidió bajar de su vehículo y golpear con un palo de golf el parabrisas de otro coche que le impedía avanzar en la carretera. Aunque el conductor demandó al actor, el asunto pudo ser solventado fuera de los tribunales.


No ocurrió lo mismo en el caso de Gibson, que cumplió 17 meses de libertad condicional tras ser detenido en 2006 por conducir ebrio, en un incidente más recordado por sus palabras contra los judíos, a quienes acusó de ser los culpables "de todas las guerras del mundo".
Meses antes, Crowe fue arrestado en un hotel de Nueva York por asalto en segundo grado después de lanzar un teléfono al conserje, tras una discusión que comenzó cuando el actor no conseguía realizar una llamada a su esposa, en Australia. Y Penn, mucho antes de su reciente candidatura al Oscar por Milk y de haber ganado la estatuilla dorada por Mystic River, donde dio rienda suelta a toda su rabia, fue acusado de violencia doméstica durante su matrimonio con Madonna y acabó en la cárcel tras golpear a un paparazzi.


miércoles, 4 de febrero de 2009

El nuevo 'Terminator' nace de la mano de un español



EFE LOS ANGELES (EEUU)

Es español, se llama Adolfo Martínez y llegó a Hollywood en 1991. Es uno de los encargados de crear al nuevo 'Terminator', al que ha querido dotar de un nuevo entorno.

"Buscamos el equilibrio entre rendir pleitesía al mito y encontrar un universo propio", afirma Martínez, encargado de idear los 'storyboards' (dibujos que representan los planos que se van a rodar) y dirigir una de las segundas unidades de 'Terminator: Salvation'. El nuevo filme de la clásica saga llegará a las salas en EEUU el próximo 22 de mayo y está dirigido por McG.


Martínez, de 42 años y nacido por casualidad en Pittsburgh, Pensilvania, y McG trabajan juntos desde hace diez años. "Es alguien que reconoce tu contribución y que posee unas dotes de liderazgo increíbles. Como director dependes de las personas en las que delegas, así que o eres un tirano y los aterrorizas o eres un buen líder y los seduces; él es del segundo tipo", afirma el español respecto al director.


El trabajo de Martínez permite fijar el presupuesto de la cinta, visualizar los platós que hay que construir o determinar qué cámaras se necesitan para determinadas escenas. "Todo empieza con un hombre y un lápiz, a pesar de la tecnología y la sofisticación", explica. Después, su labor pasa al departamento de previsualización, donde se lleva a cabo una animación por ordenador de los planos más complicados.


"Yo de chaval no tenía la visión de llegar a Hollywood. En España siempre te dicen que busques un trabajo con más expectativas de empleo, pero pedí una beca y me admitieron en el American Film Institute, en la especialidad de montaje; allí ves que la gente lucha por hacer lo que le gusta y que, en efecto, se puede conseguir", recuerda.


De hecho, su verdadero sueño, el de ponerse al frente de un proyecto podría llegar en breve, ya que el propio McG quiere "echar una mano", aunque Martínez, que contaría con la financiación de la productora Tornasol, prefiere no hacerse ilusiones antes de tiempo. Le gustaría apostar por un guión propio, en castellano, en un contexto de aventuras, fantasía y terror, aunque reconoce que el mercado hispanohablante en EEUU "es muy difícil de conquistar".


Polémica por Christian Bale


"Mi idea es hacer mis propias películas y me iría a China a hacerlas si hace falta, pero he aprendido a no descorchar el champán hasta que las cosas no estén atadas", indicó el español, no ajeno a la polémica que sacude esta semana a la meca del cine, protagonizada por Christian Bale.
Al actor galés, quien tiene el papel principal en 'Terminator: Salvation', se le escucha visiblemente contrariado e insultando al director de fotografía del filme, Shane Hurlbut, en una grabación filtrada en Internet.


Sin embargo, el español quita hierro al asunto. "La ironía es que Bale es el tío más educado con todo el mundo, desde los productores hasta el último mono de la producción; es la persona más obsesionada con su trabajo que he visto en mi vida, se parte el lomo y jamás se queja por nada, pero un día se salió de sus casillas y ahora internet lo saca fuera de contexto".


A lo largo de su carrera, Martínez ha trabajado durante en filmes como 'Alien: Resurrection' (1997), 'Superman Returns' (2006) y las dos partes de 'Charlie's Angels', donde coincidió con McG, además de 'We Are Marshall' (2006).

sábado, 31 de enero de 2009

Bienvenidos a la 'Recession Bowl'



ANTONIO MARTÍN GUIRADO (EFE)


LOS ÁNGELES.- El estadio Raymond James estará el domingo a reventar y EEUU se paralizará por unas horas. Pero el precio de las entradas para ver la Super Bowl, que este año empieza a ser conocida como la "Recession Bowl", ha caído en picado y no habrá rastro de festejos previos. Eso sí, por 30 segundos de espacio publicitario se pagarán 2.7 millones de dólares. [ÁLBUM]


La Super Bowl, nombre por el que se conoce a la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y que este domingo enfrenta a los Steelers de Pitsburgh y a los Cardinals de Arizona en Tampa (Florida), es el acontecimiento televisivo del año en EEUU, como demostró el duelo entre los Gigantes de Nueva York y los Patriots de Nueva Inglaterra el año pasado.


Entonces se batieron todas las marcas de audiencia en EEUU para un evento deportivo, con 97,5 millones de espectadores, según la compañía Nielsen Media Research. Sólo el último programa de la histórica serie de televisión 'MASH' tuvo una audiencia mayor: 106 millones, en 1983.
Ante este panorama, las únicos que se preparan para hacer caja en esta época de crisis son las empresas de comida rápida, sobre todo cadenas como Pizza Hut, que prevé unos 2,5 millones de encargos, un 55 por ciento más de lo habitual un domingo, o Domino's, que espera vender 1,1 millones, es decir, un 40 por ciento más de lo habitual.


Pero las vacas flacas han llegado también a la NFL, que se ha visto obligada a reducir drásticamente el precio de las entradas para ver en directo el partido. Según Amanda Holt, portavoz del comité de celebración del evento, la Super Bowl "no es inmune a los efectos del declive económico". De hecho, tickets para la parte superior del estadio se han vendido por unos 1.300 dólares, cuando el año pasado costaban 3.000.


Así lo confirma también el propio Comisionado de la Liga, Roger Goodell. "Existen una incertidumbre y miedo tremendos. Nuestros socios están viviendo tiempos difíciles, los aficionados tienen menos dinero, la gente ha perdido sus empleos... La buena noticia es que tenemos un producto tremendo", argumentó.


Si bien la atracción del partido en sí para la audiencia estadounidense está fuera de toda duda, algunas compañías que tradicionalmente han gastado millones de dólares en promocionar sus productos durante el evento, como General Motors o FedEx, este año no repetirán.
Casi tres millones de dólares por 30 segundos.


En 2008, el precio oficial para incluir un anuncio en la retransmisión del evento era de 2,7 millones de dólares por un espacio de 30 segundos. Una cantidad ligeramente superior a los 2,5 millones y 2,6 millones exigidos en 2006 y 2007, respectivamente.


Para la retransmisión del domingo, la cadena NBC ha fijado el precio en 3 millones de dólares, y este miércoles aún faltaban por vender algunos de los 67 espacios disponibles. Si la propia Super Bowl se resiente, también lo hacen los tradicionales festejos organizados en torno a la gran fiesta deportiva de EEUU.


No habrá celebración de Playboy


La revista erótica Playboy, capaz de llenar en 2008 la mansión de su propietario, Hugh Hefner, con mesas a 2.000 dólares por barba y "conejita" incluida, anunció recientemente que no habrá celebración este año por primera vez en una década.


Playboy informó este mes de recortes en su plantilla como respuesta a las "decepcionantes" cifras de ventas conseguidas en 2008. No es el único evento cancelado. La misma decisión la han tomado la revista The Sports Illustrated, que despidió al seis por ciento de su plantilla de 10.000 empleados, o la firma de lencería Victoria's Secret, mientras que otros grupos se han visto obligados, al menos, a reducir también el precio de las entradas.


Por ejemplo, la revista Maxim ha reducido su lista de invitados a unos 1.000, la mitad de los que acogió el año pasado, en tanto que la admisión para la fiesta de Leather & Laces, auspiciada por Kim Kardashian, Carmen Electra y Jenny McCarthy, ha bajado de precio un 45%. Todo esto también se nota en la capacidad hotelera, ya que las grandes cadenas están ofreciendo pasar la noche en Tampa a un precio de unos 200 dólares, cuando el año pasado se pagaba a 400 e incluso 600 dólares.


Ya lo avisa Steve Hayden, uno de los creadores del célebre anuncio de Apple y su Macintosh en la edición de 1984, que prendió la mecha de toda la maquinaria publicitaria de este evento. "Ésta es la primera Super Bowl de la Gran Depresión 2.0", dijo al diario USA Today.

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2009/01/31/masdeporte/1233423607.html

domingo, 25 de enero de 2009

La XXV edición del Sundance echa el cierre con el gran éxito del drama 'Push'


Antonio Martín Guirado (EFE) Los Ángeles


La XXV edición del Festival de Cine de Sundance toca su fin con el gran éxito cosechado por 'Push', de Lee Daniels, además de los premios obtenidos por la chilena 'La Nana', de Sebastián Silva, y la directora Natalia Amada, por el documental 'El General'.


'Push: Based on the novel by Sapphire se anotó una triple victoria al hacerse con los galardones del Gran Jurado al mejor drama estadounidense, el premio del público en esa categoría y una distinción especial del jurado al reparto.


Dirigida por Lee Daniels, productor de 'Monster's Ball', la cinta narra la pesadilla de una joven de 16 años embarazada que trata de escapar del yugo de su madre (una enferma mental interpretada por Mo'Nique, premiada por su papel) y valerse por sí misma en el barrio de Harlem (Nueva York).


"Éste ha sido un año realmente notable para Sundance (...), hemos exhibido algunas de las mejores películas que hemos visto por aquí", dijo Geoffrey Gilmore, director del Festival. "Me preguntan cómo ha evolucionado el cine independiente en los últimos 25 años y la respuesta es, sencillamente, que a mejor", agregó.


El premio del Gran Jurado al mejor documental fue a parar a 'We Live in Public', sobre un artista renegado. En la categoría mundial el galardón se lo llevó Kim Longinotto, por 'Rough Aunties', acerca de una organización africana que trabaja con niños que han sufrido abusos sexuales.
El mejor drama


Por su parte, 'La Nana', la primera obra que Chile presenta a competición oficial en la historia de este certamen, se llevó el galardón del Jurado al mejor drama en la categoría World Cinema, y su protagonista, Catalina Saavedra, recibió una distinción por su interpretación. "Catalina es para mí la mejor actriz de Chile por lejos; es un fenómeno, roba la película, sin ella el filme no resultaría igual", dijo Sebastián Silva el día del estreno del filme en Sundance.


Entre los galardones destinados a la mejor dirección destaca el obtenido por Natalia Almada, gracias a su documental 'El General', una coproducción méxico-estadounidense sobre la vida del presidente y revolucionario mexicano Plutarco Elías Calles, de quien Almada es bisnieta.
Asimismo, 'Sin Nombre', escrita y dirigida por Cary Joji Fukunaga, acerca de las vidas entrelazadas de un joven guatemalteco y un miembro mexicano de una pandilla, ganó dos premios, al mejor director y a la mejor fotografía, para Adriano Goldman.


Del director de 'El hundimiento'
Cabe destacar también el doble premio recibido por 'Five Minutes of Heaven', del alemán Oliver Hirschbiegel, director de 'El Hundimiento'. El filme, protagonizado por Liam Neeson, se hizo con los galardones al mejor director y al mejor guión, por una historia que imagina el encuentro de dos personas décadas después de verse involucradas en un asesinato en Irlanda del Norte en 1975.


En el campo de los cortos, el Gran Jurado designó a 'Short Term 12', de Destin Daniel Cretton, como la mejor obra, mientras que en la sección internacional fue 'Lies', de Jonas Odell, la afortunada. Entre las menciones especiales cabe destacar la recibida por el corto español 'El ataque de los robots de Nebulosa-5', de Chema García.


"Sabíamos que iba a ser un año histórico por nuestro aniversario", dijo John Cooper, director de programación del certamen. "Pero a esa excitación y experiencia hay que añadir la gran calidad de las películas en la competición de este año; nos sorprendió al igual que al público", añadió.

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/01/25/cultura/1232909891.html

























jueves, 22 de enero de 2009

Heath Ledger, a un paso de ser el segundo actor en lograr un Óscar póstumo


Heath Ledger, fallecido hoy hace un año, optará a un Oscar por su papel del malvado "Joker" en la última entrega de Batman, y de conseguirlo se convertirá en el segundo actor de la historia en lograrlo de manera póstuma, tras Peter Finch, por "Un mundo implacable" (1976).

EFE

Ledger, que aspiró al premio de la Academia de Hollywood como mejor actor por su papel de vaquero homosexual en "Brokeback Mountain" (2005), parte como principal favorito este año ante sus rivales Philip Seymour Hoffman ("La duda"), Robert Downey Jr. ("Tropic Thunder. Una guerra muy perra"), Josh Brolin ("Mi nombre es Harvey Milk") y Michael Shannon ("Revolutionary Road").


Su interpretación del Joker en "El caballero oscuro" recibió los mayores elogios por parte de la prensa especializada desde que Warner Bros. exhibió el filme en pases previos a su estreno en julio de 2008. "Sólo puedo tener superlativos para Ledger, que crea un loco, disparatado, incendiario y brillante Joker", afirmó entonces Pete Travers, de la revista Rolling Stone.


Christian Bale, que da vida a Batman en la película, se sumaba a los elogios en una entrevista con Efe: "Roba la película por completo. Es fantástico, su actuación habla por sí misma, es increíble, algo nunca visto hasta ahora; es una tremenda celebración de su talento". Para muchos, su composición, un "agente del caos" nihilista sin otro objetivo que la anarquía, de rostro desfigurado y embadurnado en maquillaje blanco, con los ojos inyectados en ira y la voz juguetona a la par que amenazante, hace olvidar al Joker "pulp" creado por Jack Nicholson en el "Batman" (1988) de Tim Burton.


En los 81 años de historia de los premios de la Academia, un total de 53 personas han recibido 70 candidaturas al Óscar de forma póstuma, y 13 de ellas resultaron victoriosas. Esas nominaciones con premio fueron las de Sidney Howard, al mejor guión por "Lo que el viento se llevó" (1939); Victor Young, por la banda sonora de "La vuelta al mundo en 80 días" (1956); William Horning a la mejor dirección artística por "Gigi" (1958) y "Ben-Hur" (1959); Sam Zimbalist, productor de "Ben-Hur" (1959); y Eric Orbom, a la mejor dirección artística por "Espartaco" (1960).


También las de Walt Disney, al mejor corto animado por "Winnie Pu en el bosque encantado" (1968); Raymond Rasch y Larry Russell, a la mejor banda sonora por "Candilejas" (1952); Peter Finch, al mejor actor por "Un mundo implacable" (1976); Geoffrey Unsworth, a la mejor fotografía por "Tess" (1979) y Thomas Goodwin, al mejor corto documental por "Educating Peter" (1992).La lista la completan Howard Ashman, a la mejor canción por "La bella y la bestia" (1991), y Conrad L. Hall, a la mejor fotografía por "Camino a la perdición" (2002).


De esas 70 candidaturas póstumas sólo seis honraron a intérpretes: Jeanne Eagels, a la mejor actriz por "La carta" (1929); James Dean ("Al este del Edén", 1955; "Gigante", 1956); Spencer Tracy ("Adivina quién viene a cenar esta noche", 1967), Peter Finch ("Un mundo implacable", 1976) y Massimo Troisi ("El cartero", 1994) al mejor actor. Sólo Finch ganó, a pesar de que la estatuilla para Robert De Niro ("Taxi Driver") por su memorable alienado social Travis Bickle parecía estar cantada en aquella edición. Pero el protagonista de "Network" (en España "Un mundo implacable"), que murió dos meses antes de la ceremonia, se llevó el gato al agua.


Tan sorprendente como esa decisión fue el voto de los miembros de la Academia que se decantaron en 1968 por romper tabúes y entregar la estatuilla al Sidney Poitier de "En el corazón de la noche", para dejar sin su tercer Óscar a Spencer Tracy, a pesar de que esa actuación, junto a su pareja Katharine Hepburn, ya sabía a despedida. Tracy falleció meses después.


En cambio, Ledger se presenta a las puertas del Óscar con varios premios bajo el brazo: el Globo de Oro y el galardón del Sindicato de Actores de EEUU, así como distinciones procedentes de distintas asociaciones de críticos del país.Hoy, el actor australiano ha obligado a reescribir la historia. Y puede que haya que volver a hacerlo el 22 de febrero, fecha de celebración de la gala de los Óscar.



martes, 20 de enero de 2009

Gasol ensombrece el duelo Bryant-LeBron


EFE
LOS ÁNGELES.- El decimoquinto doble-doble de la temporada para Pau Gasol, con 22 puntos, 12 rebotes y porcentajes casi perfectos, llevó a los Lakers a la victoria frente a los Cavaliers de Cleveland (105-88), el mejor equipo del Este, que no supo aprovechar el irregular partido de Kobe Bryant por lesión.


Gasol anotó 11 de sus 13 tiros de campo, mientras que Bryant se fue a los 20 tantos (9/22 en lanzamientos) y 12 asistencias. LeBron James registró 23 puntos (9/25 en tiros) y nueve rebotes.


El enfrentamiento entre los mejores equipos de cada Conferencia comenzó con un homenaje al reverendo Martin Luther King, en conmemoración del 80 aniversario de su nacimiento, mediante unas palabras del base angelino Derek Fisher que apelaban a la unidad de la población y a buscar entre todos "un mundo mejor".


Una vez desatada la guerra, arrancó Gasol de forma inmejorable, hundiendo en el aro un tiro fallado por el propio Fisher. No así Bryant, que se dislocó un dedo a los dos minutos de juego tras recibir un golpe fortuito de James, ni el resto de los Lakers, incapaces de cerrar el rebote defensivo.


El duelo entre Bryant y James, dos de los mejores jugadores de la Liga, que aceptaron el reto de marcarse el uno al otro a pesar de la diferencia de estatura y peso, no defraudó. Si bien el líder de los Cavs dio primero, con una tremenda exhibición de facultades, Bryant supo contestar con otras armas: no abusó del balón, encontró al compañero mejor situado y posibilitó que los Lakers acabaran por delante (26-24) después de ir a remolque durante todo el primer cuarto.


El poderío interior de Andrew Bynum y los cañoneros Wally Szczerbiak y Sasha Pavlovic, del equipo de Mike Brown, tomaron el relevo en el segundo cuarto, en el que quedó claro que Bryant, bien en defensa pero desacertado y precipitado en ataque, jugaba con muchas molestias. Tras el descanso (49-50), los californianos buscaron más a Gasol y éste respondió a la perfección, ganándole la partida claramente al brasileño Anderson Varejao. El ala-pívot español anotó seis puntos consecutivos y lanzó a los Lakers (75-64) a falta del último periodo.


Primero Lamar Odom, tras una magistral clase de fundamentos en la zona, y después Bryant, con un triple esquinado, dejaban claro que los Lakers iban a por el choque. Tan cristalino como que el Staples Center adora a su héroe, Kobe Bryant, coreado como 'MVP' por su afición tras una monumental canasta ante James. Sin embargo, aunque los locales llegaron a ir 18 arriba (91-73), encajaron un parcial de 0-11 que trajo de vuelta la emoción. Pero en los últimos dos minutos, la explosión de Trevor Ariza, con dos triples seguidos, impidió que la victoria volase hasta el Este. Bryant sonreía. Sus chicos le habían salvado la noche.

http://www.elmundo.es/elmundodeporte/2009/01/20/baloncesto/1232433247.html