lunes, 22 de septiembre de 2008

EEUU coronó a su primera Miss afroamericana hace 25 años



EEUU coronó a su primera Miss afroamericana hace 25 años

Antonio Martín Guirado (Efe)




Vanessa Williams es una de las actrices más populares de EEUU gracias a su papel en la serie 'Ugly Betty', pero ese éxito comenzó a germinar hace 25 años, cuando fue proclamada la primera Miss América de raza negra.


En un concurso que se viene celebrando desde 1921 aquello resultó todo un hito, no exento de gran polémica, puesto que la joven tuvo que renunciar a su título poco después tras verse envuelta en un escándalo por la aparición de unas fotos desnuda en la revista 'Penthouse', tomadas antes de que consiguiera el título.


Otras mujeres negras que consiguieron el título posteriormente fueron Suzette Charles, que sucedió en la corona a Williams; Debbye Turner en 1989, Marjorie Vincent en 1991, Kimberly Aiken en 1994, Erika Harold en 2003 y Ericka Dunlap en 2004.

Sin embargo, ese escándalo no frenó la progresión artística de Williams y comenzó una fructífera carrera musical a partir de 1988, año en el que publicó su primer álbum, 'The Right Stuff', un debut que le deparó tres candidaturas al premio Grammy, incluida la de Mejor Artista Novel.
En 1991 sacó su segundo disco, 'The Comfort Zone', en el que se incluye su éxito 'Save the Best For Last', un sencillo que logró desbancar del número uno a Michael Jackson y su 'Remember the Time' en EEUU y que alcanzó lo más alto de las listas en Australia, Holanda y Canadá.


Aunque Williams apareció en series y en pequeños papeles para el cine, su despegue definitivo llegó de la mano del actual gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, con quien compartió protagonismo en la película de acción 'Eraser' (1996).
Oscar a la mejor canción


Ese mismo año, la canción que interpretó para la banda sonora de 'Pocahontas', 'Colors of the Wind', se llevó el Oscar a la Mejor Canción Original, por la música de Alan Menken y la letra de Stephen Schwartz. También se llevó el Globo de Oro y el Grammy a la Mejor Canción en una película.


Su carrera en Hollywood se consolidó con 'Baila conmigo' (1998), donde bailó hasta la extenuación junto al puertorriqueño Chayanne, y con 'Shaft' (2000), con Samuel L. Jackson, aunque no descuidaba su carrera musical.


Su despegue definitivo llegó de la mano del actual gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, en 'Eraser'. Para entonces ya había lanzado tres discos más: 'The Sweetest Days' (1994), 'Star Bright' (1996) y 'Next' (1997), año en el que se divorció de su primer marido, por entonces su agente Ramon Hervey II, con quien tuvo tres hijos (Melanie, Jillian y Devin) en 10 años de matrimonio.


En 1999 se casó con el jugador de baloncesto Rick Fox y tuvieron una hija, Sasha Gabriella, pero en 2005 llegó el divorcio después de que 'The National Enquirer' publicase a mediados de 2004 unas fotografías en las que Fox aparecía besando a otra mujer.


Soltera y viviendo a caballo entre Beverly Hills (California) y su Nueva York natal, en los últimos años ha publicado otros discos: 'Silver & Gold' (2004) y 'Everlasting Love' (2005), pero es sin duda su papel en 'Ugly Betty' el que la mantiene en la cima de Hollywood un cuarto de siglo después de su fulgurante irrupción en el mundo del espectáculo.


"El 'Botox' es un fármaco milagroso, sin cirugía, me encanta", reveló recientemente
"El éxito es la venganza más dulce", sostiene la actriz, que aparecerá el próximo año en 'Hannah Montana: The Movie', la adaptación a la gran pantalla de la serie protagonizada por la adolescente Miley Cyrus.


Parece que la belleza de Williams, a sus 45 años, seguirá acaparando la atención de muchos, aunque sea a base de 'Botox': "Es un fármaco milagroso, sin cirugía, me encanta", reveló a la periodista Barbara Walters en febrero. "Pero también quiero actuar, así que no lo uso para congelar mi cara".


lunes, 8 de septiembre de 2008

BRITNEY TRIUNFA EN LOS MTV



Los premios MTV relanzan a Britney Spears

ANTONIO MARTÍN GUIRADO (EFE)


LOS ÁNGELES.- La 25 edición de los MTV Video Music Awards (VMAs), descafeinada pero salpicada de cierta acidez por los corrosivos comentarios de su conductor, Russell Brand, abonaron el terreno para la resurrección de su diva, Britney Spears, que logró los tres premios a los que aspiraba.


La cantante estadounidense, de 26 años, se llevó los galardones al mejor vídeo del año interpretado por una mujer, al mejor vídeo pop y al mejor vídeo del año, los tres por su tema 'Piece of Me'.

Sin embargo, su esperado retorno al comienzo de la gala, anunciado a bombo y platillo, se limitó a un pequeño 'sketch' cómico junto al actor Jonah Hill ('Superbad') y a dar el pistoletazo de salida.

La primera actuación de la noche la completó Rihanna, con una versión de su éxito 'Disturbia' que combinó referencias a Eurythmics y The White Stripes, justo antes de que hiciera aparición por primera vez Brand, quien desde el comienzo apostó por un humor políticamente incorrecto.

Sus comentarios más provocativos se dirigieron hacia la política estadounidense, ya que pidió el voto para Barack Obama ("Por favor América, por el bien del mundo"), llamó "vaquero retrasado" al presidente del país, George W. Bush, y atacó a la aspirante republicana a la vicepresidencia, Sarah Palin, y su hija adolescente embarazada ("Usad un condón o haceros republicanos").

Entre los invitados, se ensañó especialmente con los Jonas Brothers y su supuesta virginidad, con constantes referencias a los anillos de pureza que lucen los tres componentes de la banda, visiblemente enojados por la actitud de Brand.

La actriz Demi Moore fue la encargada de otorgar al premio al mejor vídeo del año interpretado por un hombre, que recaló en Chris Brown y su 'With You', lo que dio paso a la interpretación en acústico de 'Love Bug' a cargo de los Jonas Brothers.

El premio al mejor baile en un vídeo fue a parar a manos de las Pussycat Dolls, por su canción 'When I Grow Up', mientras que el mejor vídeo de rock recayó sobre Linkin Park y su tema 'Shadow of the Day'. Otros galardones incluyeron el mejor vídeo de hip-hop, que se lo llevó Lil Wayne, por 'Lollipop', y sorprendió la estatuilla al mejor grupo novel, entregado a la banda alemana Tokio Hotel.

El campeón olímpico estadounidense Michael Phelps -"un verdadero héroe americano", para Brand-, introdujo a Leona Lewis, que se unió a Lil Wayne para interpretar una mezcla de varias canciones. Otros artistas que actuaron a lo largo de la ceremonia fueron el rapero T-Pain, la banda punk Paramore, Pink, The Tin Tings, Lupe Fiaco y Kid Rock, versionando de forma poco afortunada a Lynyrd Skynyrd.

Uno de los momentos estrella de la noche lo protagonizó la joven Katy Perry, quien a pesar de dejarse en casa el buen gusto a la hora de vestir cantó 'Like a Virgin', en homenaje a Madonna, y su éxito mundial 'I Kissed a Girl'.

Pero la mejor actuación de la velada la firmó Christina Aguilera, en su retorno a los escenarios tras haber sido madre por primera vez en enero de este año. Con antifaz, ceñida de negro y nuevo look, primero probó suerte con una versión moderna de su primer éxito, 'Genie in a Bottle', para después dar rienda suelta a su nuevo sencillo, 'Keeps Getting Better', con un sonido calcado a Goldfrapp.

No hubo mucho más que rascar en una ceremonia falta de sorpresas excepto la aparición en el tramo final de Paris Hilton, a quien le costó unos segundos ubicar dónde estaba el 'prompter' electrónico que debía leer, que finalmente encontró con la ayuda de Brand, y la actuación final del rapero Kanye West, con su nuevo tema 'Love Lockdown'.

Britney Spears recibió el último galardón de manos del jugador de los Lakers de Los Angeles Kobe Bryant y afirmó encontrarse "en shock". "No lo esperaba, es todo un honor, se lo dedico a mis fans", dijo la artista, quien se retiró sentada en un carrito junto a Brand. El cómico dejó claro qué acababa de ocurrir: "Has conquistado la gala", le comentó. "Es el comienzo de una nueva era".


viernes, 5 de septiembre de 2008

100 años del nacimiento de Dmytryk




























PERSEGUIDO POR SER COMUNISTA

Cien años del nacimiento de Edward Dmytryk, víctima de la 'caza de brujas'


ANTONIO MARTÍN GUIRADO (EFE)


EEUU.- Edward Dmytryk, prolífico cineasta norteamericano de origen ucraniano cuya relación con el celuloide quedó marcada por la 'caza de brujas' que sufrió en Hollywood, hubiera cumplido este jueves 100 años.


Además de su sufrimiento por el 'macartismo', que persiguió en Hollywood a todo lo que oliera a comunismo, Dmytryk dejó tras de sí una amplia aportación y un trabajo de gran calidad.
Nacido en Canadá en 1908 y fallecido en Los Ángeles (California) el 1 de julio de 1999, regaló al cine más de 50 películas, algunas de ellas protagonizadas por las estrellas más grandes del momento, como Marlon Brando, Humphrey Bogart, Spencer Tracy, Elizabeth Taylor, Bette Davis, Richard Widmark, Henry Fonda o Clark Gable.


Estudió en el Instituto de Tecnología de California y empezó a trabajar como chico de los recados en la Paramount, pero su carrera en Hollywood no comenzó hasta la década de 1930, cuando trabajó como montador de varias cintas, entre las que figuran títulos como 'Tú y yo' (1939), de Leo McCarey, o 'Zaza' (1939), de George Cukor, que le sirvieron como trampolín hacia la dirección.


El director comunista

Antes de que se extendiera el 'macartismo', el movimiento anticomunista que existió en el país en esa época y que hizo que los miembros de la industria fueran cuestionados sobre su ideología, ya había logrado hacerse un nombre como uno de los mejores directores jóvenes.
De ese periodo datan obras como la antifascista 'Los hijos de Hitler' (1943), 'Historia de un detective' (1944), basada en una novela de Raymond Chandler, o 'Encrucijada de odios' (1948), una de las primeras cintas de la industria que abordó el antisemitismo y por la que logró su única candidatura al Óscar al mejor director.

Fue su mejor época. Ese mismo año se casó con Jean Porter, una actriz a la que conoció en 'Hasta el fin del tiempo' (1946), con quien pasó el resto de su vida y con la que tuvo tres hijos. Era su segundo matrimonio, tras divorciarse de Madeleine Robinson, con quien estuvo unido quince años.

Poco después tuvo que comparecer ante el Comité de Actividades Antiamericanas, donde eludió facilitar nombres de compañeros simpatizantes del Partido Comunista, por lo que fue enviado a la cárcel de Mill Point Prison, en Virginia Occidental.
Su negativa a convertirse en un delator le convirtió en uno de los miembros del llamado 'grupo de los diez de Hollywood', condenado a un año en prisión además de quedarse sin trabajo al verse en la lista de proscritos de esta industria.

Continuó su trabajo en Inglaterra, pero acuciado por problemas económicos, regresó a EEUU, confesó haber pertenecido al Partido Comunista durante la II Guerra Mundial y ofreció una serie de nombres que, según declaró posteriormente, sabía que ya estaban en poder del comité.
"Todas las personas que nombré habían sido ya mencionadas al menos media docena de veces y se encontraban ya en la lista negra", declaró en 1973 en una entrevista. Aunque Dmytryk, candidato en 1955 a la Palma de Oro del Festival de Cannes por 'Vivir un gran amor', siempre pensó que había hecho lo adecuado, muchos de sus compañeros en la industria no perdonaron el gesto y lo acusaron de delator, una acción que ensombreció su trayectoria profesional.


El fin de Dmytryk

En 1965 recibió el premio ex aequo a la mejor película del Festival de Cine de San Sebastián por 'Espejismo', que compartió con 'Zlatá reneta', de Otakar Vávra, pero su carrera comenzó a entrar en declive y únicamente rodó siete películas más, la última de ellas, 'He is my Brother' (1976).
Para entonces, Dmytryk ya había encaminado sus pasos hacia la enseñanza. Enseñó cinco años 'Teoría y Producción de Cine' en la Universidad de Texas de Austin y en 1981 se trasladó a la Universidad del Sur de California, en donde se mantuvo hasta dos años antes de su muerte.
Durante esos años como profesor publicó varios libros sobre el cine, como 'On Screen Directing' o 'On Film Editing', en el que aseguraba que el montaje es "la fuerza creativa de la realidad fílmica".





http://elmundo.es/elmundo/2008/09/04/cultura/1220520102.html

lunes, 25 de agosto de 2008

50 años de Tim Burton


Tim Burton, el rey del Hollywood más gótico y excéntrico

El director Tim Burton, reverso tenebroso del Hollywood más arquetípico y creador de un universo propio repleto de figuras atormentadas y parajes sombríos, llega el lunes a los 50 años convertido en referencia del aficionado al género fantástico.

ANTONIO MARTÍN GUIRADO. EFE

Nacido en Burbank (California), muy cerca del cementerio Valhalla y apenas a 20 minutos de la meca del cine, Burton desarrolló el gusto por lo siniestro desde que pasara su infancia viendo las películas de terror de bajo presupuesto de aquella época.


De ahí surgió su pasión por la filmografía de Vincent Price, genio del género, de profunda y fantasmagórica voz, a quien homenajeó en el corto "Vincent" (1982) tras ingresar en el Instituto de las Artes de California, donde comenzó a trabajar para Disney como animador.

La suerte se alió con el realizador años después, cuando el cómico Paul Reubens vio el cortometraje "Frankenweenie" (1984) y decidió que Burton era el tipo ideal para dirigir una película sobre el popular personaje Pee-Wee Herman. Así nació "Pee-Wee's Big Adventure", éxito de taquilla en EEUU (40 millones de dólares en EEUU), la primera colaboración entre Burton y el compositor Danny Elfman, con quien ha trabajado en todas sus películas excepto en "Ed Wood" y "Sweeney Todd", y la cinta que convenció a los ejecutivos de Warner Bros. de que Burton podría manejar amplios presupuestos.

La tendencia a rodearse de un equipo familiar ha sido una constante para el director, que cuenta con Michael Keaton y, muy especialmente, con Johnny Depp -seis colaboraciones- y Helena Bonham Carter -cinco- entre sus actores predilectos. Con Keaton rodó tres éxitos rotundos: la comedia excéntrica "Beetlejuice", que inició el idilio de Burton con la Academia de Hollywood -Óscar al mejor maquillaje-; "Batman" (1989), uno de los mayores éxitos de la historia, con Jack Nicholson en el papel del Joker, y "Batman Returns" (1992), a la que dio un toque mucho más oscuro y dramático.

Burton, entre esas dos cintas del hombre murciélago, fabricó "Edward Scissorhands" (1991), un filme, interpretado por muchos como la biografía de la infancia del director, donde entregó a Vincent Price un pequeño pero decisivo papel poco antes de su muerte, y en el que dio al cortante Depp uno de sus primeros papeles protagonistas. La crítica terminó por rendirse a sus pies primero con la animada "The Nightmare Before Christmas" (1993), escrita y producida por él, y después con "Ed Wood" (1994), de nuevo con Depp al frente, dando vida al que es considerado el peor director de la historia del cine.
Sin embargo, fue el secundario Martin Landau, encarnando a Bela Lugosi, quien se llevó el Óscar. Tras el pinchazo de la satírica "Mars Attacks!" (1996), que parodiaba aquellas cintas de desastres en las que Hollywood reunía a todo un desfile de estrellas, Burton volvió al terror mágico y se reivindicó con "Sleepy Hollow" (1998), donde hizo rodar más de una cabeza.

"Planet of the Apes" (2001) supuso una rareza en su carrera y fue vapuleada por la crítica, pero durante el rodaje conoció a Bonham Carter, su actual pareja, con quien ha tenido dos hijos: Billy-Ray, de cuatro años, y Nell, nacido en diciembre de 2007. Desde entonces la actriz ha aparecido en todos los títulos posteriores de Burton: "Big Fish" (2003), "Charlie and the Chocolate Factory" (2005), "Corpse Bride" (2005) -candidatura al Óscar al mejor filme animado- y "Sweeney Todd" (2007) -nominación al Óscar para Depp-.

Sus dos próximos proyectos, "Frankenweenie", una nueva versión del cortometraje que creó en 1984 y que Disney no estrenó en su momento por considerarlo inadecuado para el público infantil, y "Alice in Wonderland", los rodará en tres dimensiones. A muchos chocará que Burton se interese en el clásico de Lewis Carroll, pero él lo interpreta así: "Siempre me han gustado los cuentos de hadas, pero no termino de conectar con ellos. Lo que me interesa es convertir esas imágenes clásicas y hacerlas un poco más contemporáneas".

lunes, 18 de agosto de 2008

El genio maldito


El genio maldito de Polanski

18/08/2008


El cineasta francés de origen polaco cumple hoy 75 años con un halo de malditismo que le persigue desde que en 1969 fue asesinada su esposa Sharon Tate.


ANTONIO MARTÍN GUIRADO. LOS ÁNGELES. Roman Polanski, autor clave del cine contemporáneo, cumple hoy 75 años con un halo de genio maldito que le persigue desde que en 1969 fue asesinada su esposa embarazada y en 1977 fue acusado de violar a una menor.


Cineasta inquieto y versátil, atormentado por los horrores de la II Guerra Mundial, este francés (París, 1933) de origen polaco, que no pisa tierra estadounidense desde 1978, recibió el Oscar al mejor director por The Pianist (El pianista) (2002), un estremecedor relato sobre la ocupación nazi de Polonia, donde murió su madre en un campo de concentración.


Ese galardón no eximió a las autoridades estadounidenses de seguir considerando a Polanski un prófugo de la justicia, ya que hay en su contra una orden de detención si pisa el país por mantener relaciones sexuales con Samantha Gaimer, de 13 años. Su fama de director único comenzó a labrarse en Europa, primero con una decena de cortometrajes y cintas rodados en Polonia y después, con su primera obra maestra, Repulsion (1965), un horror psicológico protagonizado por Catherine Deneuve que cosechó un gran éxito en el Festival Internacional de Berlín.´


Polanski daba así las primeras pinceladas de un universo propio, lleno de atmósferas sugestivas caracterizadas por la intriga, que comenzaría a consolidar de la mano del guionista francés Gérard Brach.Con Brach empezó a trabajar en Repulsion y continuó haciéndolo en Cul-de-sac (1966), Dance of the Vampires (El baile de los vampiros) (1967) -donde aparecía Sharon Tate, con quien se casó el 20 de enero de 1968-, What? (1972), Le locataire (1976), Tess (1979), Pirates (1986), Frantic (1988) y Bitter Moon (Lunas de hiel) (1992).


Divorciado de Barbara Lass en 1962 después de tres años de matrimonio, Tate fue su segunda mujer, pero el 9 de agosto de 1969 fue asesinada, embarazada de su primer hijo, a manos de seguidores de la secta de Charles Manson. Un año antes, Polanski había alumbrado en Hollywood su cinta más popular, Rosemary's Baby, uno de los mayores clásicos del horror contemporáneo, con la presencia de Mia Farrow y John Cassavetes, pero tras el terrible suceso, el realizador sufrió una sequía creativa de tres años y decidió volver a Europa.


No obstante, una vez superada la pérdida de Tate, volvió a Hollywood por la puerta grande con Chinatown (1974), candidata a 11 estatuillas de la Academia de Hollywood y una de las mejores cintas de esa década, que contó con Jack Nicholson en uno de sus papeles más recordados.Todo parecía irle de perlas de nuevo a Polanski, hasta que en 1977 fue arrestado en el hotel Beverly Wilshire (Beverly Hills, Los Ángeles), acusado de violar a Gaimer en la residencia de Nicholson mientras éste estaba ausente.


El director se declaró culpable de haber mantenido relaciones sexuales con la menor, pasó 42 días en la prisión estatal de Chino (California) bajo evaluación psiquiátrica y decidió irse del país antes de conocer el fallo del juez, para nunca más volver.Tras el rodaje de Tess y ya de vuelta en Francia, Polanski no volvió a ponerse tras la cámara hasta pasados siete años, cuando se embarcó en el rodaje de Pirates, una obra menor en comparación con las siguientes, en las que contó con su tercera mujer, Emmanuelle Seigner: Frantic, con Harrison Ford, y Bitter Moon, con Hugh Grant y Kristin Scott Thomas.


Desde entonces se mantuvo en la línea tenebrista gracias a Death and the Maiden (1994), con Sigourney Weaver, y The Ninth Gate (1999), con Johnny Depp y basada en la novela del español Arturo Pérez-Reverte, pero su éxito definitivo llegó con The Pianist, con la que acaparó el elogio unánime de la crítica y el público.Oliver Twist (2005) fue su última propuesta cinematográfica y aunque en ocasiones se deja arrastrar por su vena paródica (véase su aparición en Rush Hour 3) ya prepara The Ghost, con Nicolas Cage y Pierce Brosnan, sobre un escritor que debe redactar las memorias de un primer ministro.


Gran parte de la historia, al menos en la novela de Robert Harris, transcurre en una casa frente al océano en mitad del invierno. Pasan los años, pero el suspense permanece.

sábado, 16 de agosto de 2008

Madonna llega a los 50

Los 50 años de Madonna, la incombustible reina del pop

A la izquierda, una imagen de Madonna tomada en 1990. Al lado, la cantante en el 2008.  Foto: AP / SEAN KARDON Y PETER KRAMER

ANTONIO MARTÍN GUIRADO (EFE)
LOS ÁNGELES

Madonna cumple mañana 50 años. Su obra ecléctica y su imagen camaleónica la han convertido en una leyenda que, tras 25 años en los escenarios, sigue en la cresta de la ola. Sus constantes reinvenciones van desde la "chica material" por excelencia, la misma que explotó su sexualidad y dio voz a una chica virgen "tocada por primera vez", hasta la mujer espiritual, familiar y finalmente entregada a las nuevas tendencias musicales.

Madonna Louise Veronica Ciccone, nacida en Bay City (Michigan, EEUU) en 1958, no tuvo que esperar demasiado para degustar las mieles del éxito: en 1983 y con su primer disco, llamado de forma homónima, que contenía sencillos tan conocidos como Lucky star, Borderline o Holiday. No obstante, no fue hasta el lanzamiento de su segundo trabajo, Like a virgin cuando adquirió el rango de estrella mundial.

Comenzó así la época de las portadas en Playboy, los vídeo-clips subidos de tono (Justify my love y What it feels like for a girl fueron censurados en las cadenas VH1 y MTV), el reclamo de la prensa rosa tras su matrimonio en 1985 con el actor Sean Penn y la polémica que levantaban su actitud lasciva y sus modelitos en los conciertos, con lencería llamativa y rosarios alrededor del cuello.

Su imagen, rompedora, reaccionaria y en constante transformación, también sirvió como espejo para millones de adolescentes deseosas de imitar la apariencia de su ídolo, que en 1989, publicó el que muchos consideran su mejor disco, Like a prayer. Después inició su fructífera relación con Warner Bros, compañía con quien siguió empleando sus armas de mujer en los discos Erotica (1992) y Bedtime Stories (1994), poco antes de sorprender a medio mundo con su papel de María Eva Duarte, segunda esposa del tres veces presidente argentino, Juan Domingo Perón, en en el musical Evita (1996), de Alan Parker.

Época de transformación

Pero ese papel, el nacimiento de su hija Lourdes y su acercamiento a la Cábala --en la tradición judía, sistema de interpretación mística y alegórica del Antiguo Testamento-- marcaron profundamente a Madonna, que decidió, tras cuatro años de silencio musical, dar el paso hacia una reconversión personal y profesional.

El resultado fue Ray of light (1998), donde, aconsejada por el productor William Orbit, abrazó la música electrónica y logró éxitos mundiales como Frozen o Nothing really matters. Este álbum la catapultó a probar nuevos estilos y así probó el trip-hop en Music (2000) y la música de club en American life (2003), antes de volver a sus raíces más discotequeras en Confessions on a dance floor(2005) y de experimentar los sonidos urbanos en Hard candy (2008), su último trabajo con Warner Bros.

Aunque aparcó la interpretación, sí apareció en Swept away (2002), dirigida por su actual esposo Guy Ritchie, el cineasta británico con quien tuvo a su hijo Rocco y adoptó a David Banda, un niño de Malawi (África). Además, la cantante ha emprendido una nueva aventura como directora de cine en Filth and wisdom, estrenada este año.

Impresionante estado físico

Pero, por el momento, lo que nunca ha dejado de lado, ni cuando concluyó su relación con el preparador Carlos León (padre de Lourdes), es su impresionante estado físico, que la mantiene en todo su esplendor y con una silueta envidiable.

El futuro le aguarda un contrato multimillonario con la promotora Live Nation Inc., que podría depararle unos ingresos de 120 millones de dólares en la próxima década, pero antes emprenderá, desde el 23 de agosto, una gira mundial que supondrá el broche final a su relación con Warner Bros.

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=535629&idseccio_PK=1013&h=

Robert De Niro cumple 65 años

Robert De Niro, el toro salvaje cumple 65 años

Actualizado domingo 17/08/2008 05:35 (CET)

ANTONIO MARTÍN GUIRADO
(EFE)

LOS ÁNGELES.- Lejos quedan los días de las interpretaciones sublimes y las transformaciones radicales, pero Robert De Niro, que este domingo cumple 65 años, se mantiene en la cima de Hollywood sin tomarse demasiado en serio y con la vista puesta en la dirección.

Considerado por muchos como uno de los mejores actores de la historia, este neoyorquino hijo de pintores, que creció en el bohemio Greenwich Village, pasó de ser el paradigma del 'Actor's Studio' —donde se inculcaba la capacidad introspectiva, la creación interna del personaje— a convertirse en un comediante de primera, su sueño desde siempre.

De Niro con su esposa, Grace Hightower. (Foto: REUTERS)

De Niro con su esposa, Grace Hightower. (Foto: REUTERS)

Sus papeles más celebrados llegaron a través del método. Así, ganó casi 30 kilos para recrear a Jake LaMotta en 'Toro Salvaje', se refugió en Sicilia (Italia) para apoderarse del acento que requería Vito Corleone en 'El Padrino: Parte II' y trabajó tres meses como taxista por Nueva York para 'Taxi Driver'.

En la carrera de De Niro existen tres etapas claramente diferenciadas: el esplendor de la década de 1970 hasta mediados de los 80, la mezcla de proyectos independientes y corales con potentes proyectos durante los 90 y la llegada del nuevo siglo, en la que dio rienda suelta a su vis cómica y mas alocada en cintas muy comerciales.

La primera, a todas luces la más interesante, le convirtió en icono del cine, con títulos imperecederos como 'Malas calles' (1973), 'El Padrino: Parte II' (1974) —Oscar al mejor actor secundario—, 'Taxi Driver' (1976), 'El cazador' (1978), 'Toro Salvaje' (1980) -Oscar al mejor actor- o 'Érase una vez América' (1984).

De la segunda datan obras tan populares como 'Despertares' (1990), 'El Cabo del Miedo' (1991), 'Casino' (1995), 'Heat' (1995), 'Sleepers' (1996) o 'Jackie Brown' (1997), donde su director, Quentin Tarantino, le hizo un pequeño guiño a su conocido gusto por las mujeres de raza negra.

Scorsese y Pesci, dos constantes

En todo ese tiempo hay dos nombres que son una constante en su filmografía: el del director Martin Scorsese, con quien ha rodado ocho filmes, y el actores Joe Pesci, su gran amigo en la vida real, con quien coincidió en otras cuatro películas.

Sin embargo, a partir de 'Una terapia peligrosa' (1999), donde dio vida a un gánster excesivamente dependiente de su psicólogo (Billy Cristal), De Niro comprobó que el cambio de registro a la comedia podía resultar beneficioso después de una carrera plagada de personajes dramáticos.

Pero sobre todo fue la creación en 2002 del Festival de Cine de Tribeca, en respuesta a los ataques terroristas del 11 de septiembre, lo que le empujó a embarcarse en una serie de proyectos que le aseguraron en ocasiones cheques de hasta 20 millones de dólares.

Así llegaron éxitos como 'Los padres de ella' (2000) y su segunda parte, 'Los padres de él' (2004), pero también serios traspiés como 'The Adventures of Rocky & Bullwinkle' (2000), 'Showtime' (2002) o 'El enviado' (2004), que además minaron seriamente su estatus entre el público y la crítica.

De Niro, en 'What just Happened', una de sus últimas películas.

De Niro, en 'What just Happened', una de sus últimas películas.

Lejos de amilanarse, en las próximas semanas estrenará la comedia 'What Just Happened?', y la esperada 'Righteous Kill', junto a Al Pacino, mientras planea intervenir en 'Edge of Darkness', compartiendo escenas con Mel Gibson.

El De Niro director

Pero cada vez parece más claro que al De Niro maduro lo que más le llena es la dirección, un camino que inició en 1993 con 'Una historia del Bronx' y que no pudo retomar hasta 2006 con 'El buen pastor', su visión sobre el nacimiento de la CIA para la que ya ha anunciado planes de rodar una segunda y una tercera parte.

Aunque con el paso de los años ha ido dejando atrás su marcado carácter hermético y enigmático, muchos recuerdan todavía muestras de su peculiar forma de ser, como la mostrada en 2000, instantes después de recibir el Premio Donostia del Festival de San Sebastián.

"Ha sido un maestro y una escuela para mí", dijo Javier Bardem, encargado de presentarle. "Con él descubrimos el placer de jugar trabajando y él me ha enseñado que cuando creo otra vida aprendo a vivir la mía".

De Niro recogió el galardón, hizo una pequeña broma al respecto del vídeo exhibido con sus mejores interpretaciones y se despidió: "Muchas gracias. Es un honor esta bienvenida".

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/08/16/cultura/1218873638.html